EN MÉXICO Y EN BRASIL: PONER EL CUERPO Y ORGANIZAR LA RESISTENCIA

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Por Camila Parodi y Laura Salomé Canteros
En el marco del 25 de noviembre, día internacional por la eliminación de las violencias contra las mujeres, Marcha se propone un recorrido nuestroamericano con quienes se organizan y resisten las opresiones desde el movimiento de mujeres y feminista. En esta primera entrega, un panorama sobre el “Narco estado” México y el proyecto de ley regresivo en Brasil.
“En la memoria de las hermanas Mirabal, en la lucha con su pueblo y nuestros pueblos de Abya Yala, hacia la comunidad de comunidades, la despatriarcalización es urgente”. En México, “construir comunidad en el territorio de las palabras, desde el tejido de la Rebeldía de las mujeres de nuestros pueblos”, como nos dice Erika Enríquez Espinosa, desde la Orgánica del Movimiento de Feminismo Comunitario del “Tejido de la Rebeldía” en la ciudad capital parece una opción para la lectura de la realidad y la organización del activismo ante lo que llaman “un estado de terror”.

“Hay un sistema que promueve la muerte y es el sistema patriarcal”
La situación cotidiana en los barrios y las colonias populares es lo que suelen decir “¡está cabrón!”, relata Enríquez Espinosa en diálogo con Marcha. “No vemos la solución o por dónde ir, poco a poco nos han ido arrancado la esperanza, los sueños y la imaginación para poder vivir mejor, con dignidad”, dice, “en cambio todos los días se riega la semilla del individualismo, la competencia del ser mejor persona a partir de lo que puedes consumir”.

-¿Por qué la situación en México es tan dramática?
México como “Estado Nación”, desde los años 80, ha transitado a un estado neoliberal donde el poder lo tienen unos cuantos y el resto estamos en espera de ser salvadas/os, por quien sabe.
Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) con registro público y todo que son “corresponsables” con el Estado para combatir el hambre, la pobreza, la discapacidad, la locura, la drogadicción, entre otras y de paso la violencia contra las mujeres como un problemita más de la sociedad. Ya no tiene mucho de qué preocuparse el Estado (con la acción de las OSC) y solo se está ocupando de poner el andamio para las mineras, el extractivismo de petróleo y negociar por el agua, el aire y el aliento. Los y las representantes de las instituciones de gobierno, cuidando su puesto de trabajo, nada más eso, ellos y ellas están en el entendido de que les sirven a un patrón que es el Estado y el Estado está al servicio de los particulares.
Por otro lado, vemos a los partidos políticos ya sean de derecha o de izquierda haciendo sus campañas con programas clientelares, entre más despolitizadxs sus integrantes mejor, así solo siguen siendo los mismos candidatos sin proyecto político para dejarles la silla grande a quien de todos modos ya sabemos que va a ganar la votación.

-¿Y el pueblo?
Este pueblo que es México, es bien resistente, con una “democracia” de más de cien años va poniendo las muertitas, las desaparecidas, las niñas para el tráfico de órganos, las niñas y mujeres para la trata sexual, los narcomenudistas, los sicarios y siempre tiene para más en tanto sigan gobernando los narcoestados y el estado militar y paramilitar.

-¿Y para las mujeres? ¿Cómo se evalúa el día internacional de la eliminación de la violencia contra las mujeres?
Desde nuestra orgánica de mujeres feministas comunitarias observamos que todo en el contexto es violencia para las mujeres, las niñas, para nuestras abuelas, para nuestra comunidad, la naturaleza y la humanidad; y estas últimas tresn representaciones simbólicas de las mujeres.
Viviendo el contexto reconocemos y coincidimos en el pensamiento de que hay un sistema que promueve la muerte y es el sistema patriarcal, que es capitalista -neoliberal, colonial y racista-, y frente a éste, nosotras nos posicionamos desde la vida y es por eso que somos feministas comunitarias.
Porque no podemos reducir la violencia contra las mujeres a las relaciones interpersonales, porque queda marcado en un hecho histórico, sino que debemos entender que es una lucha que las mujeres venimos resistiendo desde una memoria larga y por ello para nosotras este día es un día para recordarle a los pueblos que el machismo como conducta que ejercen principalmente los hombres, nos mata a la mujeres, pero que el patriarcado como sistema de todas las opresiones, nos mata a toda la humanidad (mujeres, hombres y personas intersexuales), incluyendo a la naturaleza (Paredes, 2014).

-¿Cómo se organizan para dar la lucha?
Frente al sistema patriarcal, hemos encontrado en el feminismo comunitario una herramienta del hacer político para las mujeres dentro de nuestras comunidades, que no por ser comunidades dejan de ser machistas, por eso la importancia de hacer y construir la comunidad que las mujeres soñamos con nuestros compañeros, las personas intersexuales y con la naturaleza, y en un común hacer frente al sistema de todas las opresiones.
El feminismo comunitario como un hacer cotidiano que nos permita vivir bien aquí y ahora mismo, un hacer cotidiano que nos da poder de poder hacer las cosas que soñamos sin ponernos por encima de los otroas, sino más bien de compartirse.
Desde el tejido de la rebeldía del feminismo comunitario, las mujeres de la ciudad de México nos hemos mirado más allá del feminismo, que como identidad política podría reconocer solo a una mujer, quizá joven, quizá universitaria, quizá blanca, quizá de clase media o alta, que habita en la gran ciudad y que lucha contra los hombres violentos.
Como feministas comunitarias nos miramos desde otras extensiones, nos miramos caminar con nuestro pueblo que es la comunidad, la comunidad que es tu madre, tus hermanas, tus hermanos, tus compañeros y compañeras de lucha. Desde allí nos miramos con otras comunidades y pueblos hacia la construcción de vivir bien en un común, es así que sin estar presente físicamente sabemos que nos debemos a un pueblo que bien puede ser Oaxaca, Guerrero, Chiapas o cualquier pueblo de México, también puede ser al pueblo de Bolivia, Argentina, Chile, Venezuela, Ecuador, Honduras, Haití, el que sea, siempre que esté luchando, resistiendo y proponiendo para vivir con dignidad, para acabar con el sistema de las dominaciones, para acabar con el sistema patriarcal, por ello es que desde la orgánica que somos, convocamos a la comunidad de comunidades, sin patriarcado, sin capitalismo, sin neoliberalismo, sin colonialismo, sin racismo.

“En este 25 de noviembre, en Brasil, estaremos en las calles”
Brasil es el quinto país del mundo en registro de femicidios, violencia machista que se manifiesta además con marcados contenidos racistas. En este contexto, dialogamos con Sonia Coelho, Secretaria Nacional de la Marcha Mundial das Mulheres, quien nos relata cómo se está organizando la resistencia ante no solo la violencia machista que se manifiesta estructural sino también la que proviene desde las instituciones del Estado.

-¿Cómo caracterizarías la lucha contra las violencias y la resistencia de las mujeres en Brasil?
En los últimos años, Brasil ha sido un innovador en la creación de políticas públicas y leyes para combatir la violencia contra las mujeres, pero los niveles de violencia no han disminuido. Por el contrario, el creciente conservadurismo en Brasil y en todo el mundo ha creado y recreado la violencia contra las mujeres en todas las áreas.
La violencia sexual en los espacios públicos, en internet y en los hogares es parte de la vida cotidiana de miles de mujeres y demuestra la fuerza del patriarcado. De acuerdo con el mapa de la violencia, Brasil es el quinto país en el índice de femicidios, y la subida de dos puntos se refiere a la muerte de las mujeres negras, que aumentó un 54%.
El año 2015 ha sido llamada la “Primavera de la Mujer”, porque miles de feministas han ido a la calle para protestar y exigir una sociedad con igualdad. En agosto, la Marcha de las Margaritas tomó las calles de Brasilia sobre 70.000 mujeres rurales para el desarrollo sostenible con la democracia, la justicia, la autonomía, la igualdad y la libertad. En momentos en que la democracia vive constantes amenazas de la derecha conservadora, que es uno de sus principales representantes del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, las margaritas comenzó un grito que pronto salir a las calles en todo el país: Off Cunha!

-¿De qué se trata?
El diputado que lidera la bancada evangelista en el Congreso, encarna varios proyectos para retrotraer los derechos y el empoderamiento de las mujeres, como el PL 5069/13 para prevenir el cuidado y la salud integral de las mujeres que han sufrido violencia sexual. Este es un intento de impedir el acceso al aborto legal y la anticoncepción de emergencia, ahora garantizado por la ley.
En octubre, miles de feministas, en su mayoría jóvenes, marcharon para denunciar esta salida Cunha patadas y requieren. El 18 de noviembre, en la víspera del Día de la Conciencia Negra, 20 mil mujeres negras entraron a Brasilia con la “Marcha de las Mujeres Negras para el Buen Vivir”.
En ella, una de las directrices de la protesta fue el fin de las violencias contra las mujeres, que encuentra en las mujeres negras a sus principales víctimas. Y es por eso que en este 25 de noviembre, en Brasil, estaremos en las calles, los barrios, las redes, las escuelas y universidades como muestra de que no daremos tregua a la violencia y que la auto-organización es nuestra principal herramienta.

Fuente: Marcha

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