El «Negro» Ramón Torres se sembró para la victoria.

IMG-20180410-WA0035

Ramón Torres se fue lo más campante a seguir dando batalla en su última clandestinidad. Seguramente ya estará conspirando por ahí. Ya debe haber encontrado a Roxana su joven compañera que había partido antes. Seguramente andará planificando algo con Nippur, Paco, Tincho, y el Monrra. Desde el lugar de militancia diaria donde quedamos, trataré de recoger en la memoria las banderas con qué el “Negro” Ramón Torres, cruzó la línea del tiempo.
El “Negro” escuchaba en la radio junto a su madre lo que podía de los destrozos que hacía la “Libertadora”. Siempre decía que la vieja le hablaba del peronismo y de cómo éste se había ocupado de su madre y de él. Los primeros pasos en política del “Negro” Ramón Torres empiezan ahí. Todo estaba relacionado con su sangre casi joven y generosa que miraban y apoyaban a sus familiares, vecinos, amigos que actuaban en la resistencia peronista cuyana.
A partir del 58 y durante todo el año 1959 abundaron actos de justa violencia perpetrados por los elementos más radicalizados y espontáneos del peronismo. Bombas, sabotajes, disturbios, etc. intranquilizaron al país y a Cuyo. Los militares acusaron de debilidad a Frondizi y lo presionaron para que adoptara medidas represivas. Así nació el decreto N° 2628/60, del Plan de Conmoción Interior del Estado (CONINTES). Y con este decreto la represión se agudizó. Muy chico el “Negro” sintió la represión en carne propia.
Algo o mucho hizo. Hasta que el “Negro” Ramón Torres y Alfredo Guevara tomaron contacto con grupos armados relacionados con lo que fue primero el grupo Vanguardia Revolucionaria, luego Ejército de Liberación Nacional (ELN), versión nacional del ELN que quedó dirigido por Inti Peredo, después de la muerte del Comandante “Ché” Guevara. Grupo que después de la muerte de Inti, tomaron otro nombre lo que constituyo de hecho las proto FAR. Su hecho más resonante es el atentado con explosivos a los supermercados Minimax en 1969 a la llegada de Rockefeller.
Posteriormente las FAR “nacen” en la toma de Garín del 30 de Julio de 1970. Así, en Mendoza todo se terminó de atar en los finales del otoño del 71. Por ese entonces, los sanjuaninos Marcelo Verd y Sara Palacios, acompañados a veces por Juan Pablo Maestre de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) peinaban la zona tratando de cooptar compañeros. De la mano de los sanjuaninos surgieron los primeros débiles enlaces con Mendoza.
Después de las caídas de los cumpas sanjuaninos en Julio, viajan un par de veces Nippur y Ernesto. En Diciembre de 1971 cuando el ánimo de las fiestas era un motivo principal del común denominador de las masas, en la casa de Antulio Lencinas se inauguraba formalmente otro brote revolucionario. El Cordobes y el tucumano, que habían llegado eran dos jóvenes artistas plásticos, llenos de pasión, olían a lavanda Fulton y método de análisis. En la casa de Antulio todo era una mezcla de libros, sueños y esperanzas de una juventud mayor a los “faroles” que traían las propuestas revolucionarias.
La casa estaba llena de un mosto milenario que encubaba un proyecto nuevo que necesitaba añejarse en los corazones mendocinos. A Ramón Torres, fue el primero que presentó Antulio. «El “Negro”, un gran compañero de la resistencia» dijo. Este es El “Gordo” (Alfredo Guevara), el Rulo (Funes) y otros compañeros. Allí se discute y se informa que la dirección de las FAR había destinado en un principio una pareja de los mejores compañeros de la organización para organizar la Regional.
De esa manera, Antulio, el “Negro” y el “Gordo” empiezan a trabajar para que se establezcan en Mendoza la “Bruja” y “Juanca”. A principios de 1972, ellos, los dirigentes cordobeses dejan la organización en Tucumán para armar la Regional Mendoza de las FAR y se instalan en Mendoza. Los primeros “faroles” se van. Aunque siempre andarán dando vueltas por Mendoza. Uno de ellos, Ernesto había hecho mucho vínculo con el “Negro”. Ernesto era demasiado joven, desestructurado, voluntarioso y medio teórico. El “Negro” como que lo adoptó.
Cruzando la línea del tiempo, como sucede en todo proceso revolucionario la movilidad de los cuadros es un arma. En ese escenario algunos compañeros se van de Cuyo, otros llegan a la tierra del Malbec. Así, se van sumando nombres y estilos de formación política y militar de las FAR. Alguna vez, Ernesto coincidió con Marcelo (Monrra) Kurlat, Mercedes (Lucy) Carazo, quienes también mantenían una relación especial con el “Negro”. Después, los tiempos de fusión de FAR y Montoneros fue un poco compleja para los afectos. Ernesto, antes de la fusión se va de las FAR al Partido Revolucionario de los Trabajadores, dirección política del Ejército Revolucionario del Pueblo.
Buscando mejorar la relación de fuerzas en julio de 1972, luego del Mendozazo, la rama juvenil del peronismo comienza el proceso de fusión. Para esa unidad se establece una herramienta a través de las Juventudes Peronistas Regionales (JP Regionales). En ese instrumento van como representantes orgánicos de las FAR a la Mesa Única de JP Regional Cuyo, los compañeros Ramón Torres y Alfredo Guevara.
En ese mejoramiento de la correlación de fuerzas la fusión FAR- Montoneros se da. Desaparece las FAR el 12 de Octubre de 1973 y todo se transforma en Montoneros. El “Negro” asume un escenario de mayor compromiso. Un tiempito antes había desembarcado en Mendoza después de su libertad, el sanjuanino Carlos Tello, quien se casa con Margarita Azize Weis. Después llegan Juan Koncurat, René (Alicia) Ahuallí y Emilio (Tincho) Assales. En esas idas y venidas y tras la agudización de la represión, se resquebraja el frente interno de Montoneros y se designa a Francisco “Paco” Urondo para que reorganice las fuerzas. Quién es rápidamente ubicado y asesinado junto a su esposa y compañera Alicia Raboy.
Después de la caída de “Paco” Urondo, Rodolfo “Esteban” o “Neurus” Wahs no sólo crítica de nuevo la el cambio de regional de su amigo “Paco”. Sino que saca un documento en Octubre de 1976 “Informe sobre las conclusiones políticas de la reunión del Consejo Ejecutivo Nacional de Montoneros”. Después escribe las propuestas al Documento de la Conducción del 11 de Noviembre de 1976. Esedocumento genera grandes discusiones. En ese entonces el “Negro” Ramón Torres y otros compañeros del ámbito nacional acuerdan más con lo que planteaba Rodolfo “Neurus” Walsh que lo que bajaba la Dirección Nacional de Montoneros.
La dictadura nos llevó a un punto de inflexión en el terreno militar el enemigo nos golpeaba demasiado, de esa manera, el enemigo trato de hacer falso el hecho que el espacio principal era el político. Así, un buen grupo de compañeros de las tres organizaciones principales (Montoneros, PRT-ERP y la OCPO) sobrevivimos resistiendo como pudimos sin irnos del país. La llegada a la democracia nos encuentra fuertes en nuestra militancia de subsistencia organizada.
En la etapa democrática tratamos de trabajar en la producción material e intelectual. Siempre abajo. Siempre junto a los compañeros. Siempre clandestinos con el instinto alerta. Así nos encontramos de nuevo con el “Negro” trabajando por y para el pueblo. Más de 50 años de lucha y el “Negro” Ramón Torres se sembró Hasta la Victoria Siempre en las tierras mendocinas e indoaméricana.

Fuente: Oscar Huidobro

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>