UN FANTASMA AMENAZA EL HOTEL BAUEN

 

Por Guillermo Berasategui

El fantasma que amenaza al Hotel Bauen no es el de la tradicional sábana blanca. La amenaza se llama Mercoteles S.A., una verdadera empresa fantasma. Ésta es su historia.

Mercoteles S.A., la firma que dice ser la dueña del Hotel Bauen, no nació por generación espontánea: hay un largo camino detrás que comienza con el nacimiento del Hotel Bauen S.A. El mismo se construyó para la Copa Mundial de Fútbol Argentina 1978 con un crédito blando otorgado por la dictadura militar, a través del Banco Nacional de Desarrollo (BANADE), a Marcelo Iurcovich, un empresario con fluidos contactos con la Armada Argentina. El hotel se edificó en tiempo record pero el crédito nunca fue pagado.
En el medio, Bauen S.A. presentó balances y documentación falsa para cobrar los certificados de construcción. Como si fuera poco, Marcelo Iurcovich tenía un vicio: cambiar el nombre de su firma para que los empleados pierdan derechos y beneficios sociales, lo que originó una amplia red de empresas fantasmas que, entre otras cosas, lo ayudaron a evadir.
También acumuló una voluminosa deuda con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (G.C.B.A) en concepto de A.B.L. En 1997 anunció la venta del hotel al grupo chileno Solari S.A., en una operación cuanto menos dudosa, como detallaremos más adelante. Cuatro años más tarde Solari presentó la quiebra, Iurcovich ofreció devolver el dinero de la seña para que le restituyan la propiedad. La Justicia aceptó el ofrecimiento, pero Iurcovich nunca reintegró nada. Sorpresivamente en el 2004 la familia anunció que había vendido la propiedad a Mercoteles S.A.
Si la Justicia se hubiese encargado de investigar correctamente habría encontrado, sin demasiada dificultad, que entre Bauen S.A. y Mercoteles S.A. hay un íntimo hilo conductor: los mismos personajes que figuraron sucesivamente en los más altos puestos de Mercoteles S.A. son familiares de Marcelo Iurcovich o aparecen alternativamente como directivos o apoderados en las dos empresas. Es decir, las dos firmas tienen los mismos dueños.
Se podrá objetar que ser familiar de Marcelo Iurcovich no constituye delito alguno y es cierto, pero si se bucea en la historia del Bauen se encontrará, por ejemplo, que el recientemente fallecido Samuel Israel Kaliman, cuñado de Marcelo Iurcovich, que llegó a ser director suplente de Mercoteles S.A. al declarar ante el juez no supo decir:
Quiénes integraban el directorio de Mercoteles (es decir no supo nombrar a sus propios compañeros de trabajo).
No tenía idea de cuándo se reunía ese mismo directorio (o sea que no sabía qué días trabajaba).
Se contradijo al decir que Mercoteles le había alquilado el hotel a la cooperativa B.A.U.E.N. y que esa entidad nunca pagó el alquiler. Ni siquiera pudo mostrar el contrato de alquiler, simplemente porque ese documento no existe. Apenas logró balbucear algunas frases desconectadas y la mayoría de ellas imprecisas y sin sentido.
Esto y muchas otras cuestiones que figuran en la causa judicial demostrarían claramente que Kaliman era un simple testaferro de Marcelo Iurcovich o, como se ha dicho, que Mercoteles es una empresa fantasma creada por la familia Iurcovich para recuperar el hotel sin tener que enfrentar a la Justicia.
¿Más pruebas? El actual presidente de Mercoteles S.A., Hugo Iurcovich, es el hijo y sucesor de Marcelo Iurcovich. Hugo, heredero de Bauen S.A., es el presidente de la empresa que reclama la propiedad del Hotel Bauen ¿Casualidad?
Mercoteles S.A. los orígenes:
Si se profundiza en la investigación se encontrará que Mercoteles S.A. se constituyó como sociedad el 20 de junio de 2001 con el aporte de 10.000 acciones de $10 cada una: un capital total de 100.000 pesos. Marcelo Gardella, ya se verá qué rol ocupa, suscribe cien acciones e integra el 25% del capital: o sea, doscientos cincuenta pesos en efectivo. Juan Carlos Hernández suscribe nueve mil novecientas acciones e integra otro 25%: 24.650 pesos, también en efectivo. Total del dinero aportado en moneda constante y sonante: $25.000 en efectivo.
El 75% restante de la capitalización podía ser satisfecho en dinero en efectivo, dentro de los dos años contados desde la fecha de inscripción del referido estatuto. Cinco días después, Mercoteles S.A. “compró” el Hotel Bauen valuado en $30.000.000. A partir de ahí no se le conoce ninguna actividad comercial o laboral.
Por si no se entendió: la empresa se constituyó con $25.000 y cinco días después compró el Bauen, valuado en 120 veces su capital. Resulta evidente el desfasaje entre el capital inicial y la supuesta operación. Esta venta recién fue anunciada el 10 de diciembre de 2004, cuando los trabajadores ya hacía rato que habían recuperado y puesto en marcha el hotel. ¿Por qué tardaron tanto en anunciar la venta? ¿Qué intereses ocultos impidieron anunciarla en tiempo y forma?
En el Acta Constitutiva de Mercoteles S.A. los recientemente mencionados figuran como:
Presidente: Marcelo Hilario Gardella
Director Suplente: Juan Carlos Hernández
Ambos personajes, con problemas en la Justicia argentina como en la uruguaya donde se los investiga por evasión fiscal y lavado de dinero. Más claro: Hernández tiene una causa por representar a una empresa off shore uruguaya que compró propiedades en Buenos Aires estando radicada en Chubut, en un intento de eludir a la Inspección General de Justicia (IGJ). (Resolución 8/03, 12/03 y 2/05).Gardella tuvo en Uruguay una causa por lavado de dinero.
Como se ha dicho, otro antecedente de peso es la costumbre de Marcelo Iurcovich de cambiar permanentemente la razón social de sus empresas, no solo para que los empleados pierdan beneficios sociales, sino también para evadir a la justicia. El caso más paradigmático es el de Poliequipos SAICIMSA, una empresa dedicada al mantenimiento y equipamiento de hospitales y cuyo principal cliente era el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El 30 de junio de 2005 en el Hospital Santojanni, de la Ciudad Autónoma, murieron tres personas. Habían dejado de funcionar todos los respiradores de terapia intensiva. El periodista Santiago O’ Donell investigo el caso y escribió en el matutino “Pagina/12”[1] que el hijo de uno de los fallecidos, Alberto Tromboli, puesto a investigar el tema comprobó que la empresa siguió prestando servicios bajo nombres diferentes. A saber: de Poliequipos pasó a llamarse Indaltec S.A.; de allí su nombre derivó a Divelux S.A. y posteriormente se transformó en Compañía Industrial de Mantenimientos y Servicios. Todas, absolutamente todas, eran de Marcelo Iurcovich y realizaban el mismo trabajo. Además del nombre de las firmas, el único cambio que realizó fue el letrero en la ropa de los obreros.
Basados en estos y otros elementos que sería largo seguir enumerando, queda expuesto el modus operandi de Marcelo Iurcovich, que se repite en los casos de Bauen S.A. y Mercoteles S.A., que se podría denominar como empresa fantasma, o lo que vulgarmente se dice “un helado de pollo”: ¡no existe!

Diferentes gobiernos – iguales medidas:
Durante el gobierno de Fernando de la Rúa, el Ministerio de Economía, a cargo de José Luis Machinea, implementó un plan de facilidades de pago mediante la Resolución Nº 831 del año 2000, por el cual se aprobó un plan de regularización de morosos para los deudores del ex BANADE, a cuya moratoria no se acogió la empresa BAUEN S.A. Así, queda registrado que no estaba entre sus intenciones cancelar la deuda contraída con el Estado.
Es importante recordar que BAUEN S.A. adeuda al Estado nacional al 12 de marzo de 2007, solo en virtud de la falta de pago de los préstamos otorgados por el BA.NA.DE, la suma de $8.616.524,87 de acuerdo a la última liquidación practicada en los autos «BAUEN SACIC C/ BANCO NACIONAL DE DESARROLLO S/CUMPLIMIENTO DE OPERACIÓN CREDITICIA»[2].
Asimismo vale la pena recordar que el 22 de febrero de 2001, también bajo el gobierno de Fernando de la Rúa, la Justicia decretó la quiebra de la empresa Solari S.A., que hasta ese momento administraba el hotel. La causa comenzó a acumular pruebas y reclamos de los acreedores en el Juzgado Comercial número 9, secretaría 18, a cargo del juez Javier Dubois, en un proceso que culmina en diciembre de 2001, con la quiebra de Solari S.A.
El “socio” trasandino:
Solari S.A. había comenzado a comprar el inmueble del Hotel Bauen, en una operación por lo menos dudosa, (compró un edificio hipotecado, le dieron la posesión con solo el 10% del anticipo, cuando lo normal es del 25 al 30% y para ello suscribió un boleto de compra/venta frustrado: sólo pagó algunas cuotas a Iurcovich, quien reclamó ante el juez la nulidad del contrato).
Tras la quiebra, Iurcovich ofreció devolver los cuatro millones de dólares recibidos (de los 12 millones de dólares que cotizaba el total de la venta) a cambio de que la Justicia le restituyera el inmueble. El juez accedió al pedido, pero Iurcovich nunca pagó. Así las cosas, legalmente la propiedad no es de nadie: el que la compró no terminó de pagarla y el que la vendió no restituyó nunca lo cobrado al fondo de la quiebra. Semejante situación genera una indefinición legal sobre a quién le pertenece el inmueble. En el medio de ese proceso los trabajadores recuperaron el hotel de las cenizas, invirtieron más de cinco millones de pesos para ponerlo en funcionamiento, lo abrieron y lo recobraron para la comunidad, generaron puestos de trabajo y lo autogestionaron exitosamente, convirtiéndose así en sus legítimos propietarios.
En su sistemática campaña contra la Cooperativa B.A.U.E.N., Mercoteles S.A. y el doctor Gerardo Mario Palomero, indistintamente apoderado de Bauen S.A. y Mercoteles S.A., insisten en que el hotel no está habilitado y por lo tanto es un peligro para los pasajeros, los trabajadores y la sociedad. Sin embargo, por orden del juez Roberto Gallardo, en la causa “Cooperativa de Trabajo Buenos Aires (B.A.U.E.N.) contra GCBA sobre amparo (articulo 14 CCABA) expediente Nº 6774/1 del 17 de junio de 2005, el hotel fue habilitado y cuenta con las normas de seguridad necesarias para su normal funcionamiento.
Los hechos, hechos son:
Como la trama es compleja, éstos son, sintetizados, algunos de los hechos que nadie debería desoír en torno al hotel Bauen.
1976:El grupo Bauen – integrado en aquel momento por Marcelo Iurcovich, Gregorio Rubens, la empresa Poliequipos y Hoteles de Turismo– pidió al ex BANADE un crédito por 37 millones de dólares. Seis años después ese préstamo derivó en un juicio cruzado.
24/01/1977: Bauen SA presenta el certificado Nº1 de equipamiento y Nº1 de acopio y obra civil por las sumas de $ 31.147.632 y $ 224.150.380, cursándose los mismos el 03/02/1977 al BANADE. Aquí se descubre la doble contabilidad presentada por Bauen S.A[3].
31/10/1978: Bauen S.A. presenta al BANADE un balance falso. Sus deficiencias fueron informadas al Banco en la inspección del 27/07/1979 por una persona de nombre Sáez Rico[4].
07/03/1979: De sus obligaciones, Bauen S.A. cumplió con la que respondía al “Interés Público”: construir en plazo el hotel de cinco estrellas en la ciudad de Buenos Aires para el Campeonato Mundial de Fútbol 1978. No cumplió con la de amortizar el capital y los intereses, pues solo efectuó algunos pagos hasta el 07/03/1979[5].
27/03/1980: La firma Hoteles de Turismo declara que fue fundadora y accionista de Bauen S.A., retirándose ese día y transfiriendo sus acciones a Ramsay S.A., quien junto con Bauen S.A., Poliequipos S.A. y Corman S.A. forman un conjunto económico[6]
1980: El BANADE le inicia juicio a Bauen S.A. en demanda del pago de los créditos.
24/01/1997: Solari S.A. y Bauen S.A. celebran un contrato de compra-venta del edificio de la avenida Callao 360. El precio de la operación fue de U$S 12.995.000, y la posesión con el 10 % del precio pactado el 28/02/1997[7]
07/02/2000: La sociedad de origen chileno Solari S.A., se presenta en convocatoria de acreedores en el Juzgado Comercial número 9, a cargo del doctor Javier Dubois.
22/02/2001: La justicia decreta la quiebra de la empresa Solari S.A., que hasta ese momento administraba el hotel.
20/06/2001: Se inscribe ante la Inspección General de Justicia  la firma Mercoteles S.A.
25/06/2001: Cinco días después de constituida (con $ 25.000) Mercoteles S.A. compra, sin desembolsar nada, el Hotel Bauen S.A. tasado en $30.000.000
28/12/2001: Se decreta la quiebra y cesa en sus actividades el Hotel Bauen.
21/03/20003: Los trabajadores toman el edificio con una sola consigna: “Ocupar, Resistir, Producir”. En ese marco, el juzgado resuelve otorgar la tenencia precaria por sesenta días a favor de la cooperativa Buenos Aires Una Empresa Nacional B.A.U.E.N.
17/06/2005: El juez Gallardo hace lugar a una medida cautelar y ordena al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que dé curso al trámite de habilitación pertinente[8].
Mayo de 2006: La jueza Carla Cavaliere aprueba oficialmente la suspensión de la orden de clausura. Los trabajadores pueden entonces trasladarse dentro y fuera del hotel de forma libre y legal.
20/07/2007: La justicia, en primera instancia, determina que la empresa Mercoteles S.A. es la propietaria del Hotel Bauen. Les da un plazo de 30 días a los trabajadores para desalojarlo, medida que apelan.
20/05/2008: La justicia falla en segunda instancia a favor de Mercoteles S.A.
04/06/2008: La diputada Victoria Donda presenta un proyecto de Ley de Expropiación del Hotel Bauen.
21/04/2009: Los trabajadores presentan un recurso de queja, rechazado en primera instancia y en la Cámara de Apelaciones[9].
05/07/2011: La Suprema Corte de Justicia falla en contra de los trabajadores del Bauen y a favor de Mercoteles S.A., a quién reconoce como la propietaria del inmueble.
19/04/2012: La jueza Paula Hualde cita a Cooperativa B.A.U.E.N. y a Mercoteles S.A. a una reunión de conciliación. Como no hubo acuerdo propone una nueva entrevista, sin designar fecha.
El Hotel Bauen nació con una marca de clase. A raíz de un acontecimiento histórico, diciembre del 2001, se convirtió en un símbolo. Por ello vale la pena preguntarse: ¿A quién corresponde seguir manejando su destino: a una empresa que, como quedó demostrado, es la continuidad de los que vaciaron, quebraron y abandonaron el hotel, o a sus trabajadores que de la nada y de las ruinas lo transformaron en un espacio para toda la sociedad?
Los empleados no recuperaron el hotel para sí, sino que lo transformaron en un punto de encuentro para toda la comunidad. Los trabajadores de Cooperativa B.A.U.E.N. esperan que aquellos que son los representantes del pueblo, se pongan los pantalones largos y de una buena vez pongan fin a nueve años de luchas e incertidumbres. Sería importante que al momento de votar la Ley de Expropiación, los diputados tengan en cuenta cada uno de los hechos aquí expuestos, para no legalizar con su voto el fraude de Mercoteles S.A. corresponsable del vaciamiento y quiebra del Hotel Bauen.
¡Será Justicia!

2º parte

Una solicitada: Bauen Vs. B.A.U.E.N.

En una solicitada enviada, el 7 de julio de 2005, a los legisladores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que se titula “Por la recuperación del Hotel Bauen” la empresa Mercoteles S.A. los invita a leer la misma detenidamente, ya que expresa que en ella se reflejan sus fundamentos políticos, filosóficos y jurídicos claramente. Resulta estimulante ir recorriendo los párrafos de la solicitada en cuestión.
Comienza diciendo “Queremos recuperar el hotel para la gente” Suena muy hermoso, simpático y solidario, si no fuera porque eso es algo que hace ya mucho tiempo que los trabajadores de Cooperativa B.A.U.E.N. vienen haciendo. Resulta imposible, por lo extenso, hacer una mención de las actividades que todos los días del año se realizan en el hotel. Pero sí se puede afirmar que es un espacio que tiene la comunidad para realizar muestras de arte, debates políticos, festivales de cine, exposiciones artesanales y toda otra actividad ligada a la cultura, entendida de una manera amplia, democrática y solidaria.
La empresa Mercoteles S.A. continúa su exposición expresando que: “El hotel se ha convertido en un botín de guerra de codiciosos empresarios, oportunistas gremiales y aventureros temerarios; y que ahora corre el riesgo de convertirse además en víctima del autoritarismo demagógico”. Quizás el lector, al leer esto se sobresalte, imagine que una flota de barcos piratas desembarcó en Buenos Aires y convirtió el Hotel Bauen en la cabecera de playa de vaya a saber uno qué loca aventura digna de Emilio Salgari. Todo muy altisonante y grandilocuente, pero si tratamos de analizar un poco, vemos que solo es eso: mucho ruido y pocas nueces. Y al profundizar más, se descubre que hablan de “botín de guerra”. Nombrar esas palabras en un país con una historia como la nuestra, donde desaparecían a una persona y todas sus cosas, desde las cucharitas para el café hasta los hijos eran considerados “botín de guerra” es no solo un despropósito sino una tragedia, máxime si tenemos en cuenta que el Hotel Bauen se construyó con créditos otorgados por un gobierno militar, en un momento que esos mismos militares necesitaban desesperadamente lavar la fachada de una dictadura sanguinaria, desaparecedora, siniestra y muy funcional a los intereses de muchos empresarios. También es útil recordar que ese crédito todavía no fue pagado y desde hace más de tres décadas está durmiendo el sueño de los justos en los expedientes judiciales.
También afirma que “Empresarios codiciosos desean quedarse con el hotel”. ¿Ese párrafo es autobiográfico? ¿Quién lo escribió se estaba mirando en el espejo? TODOS los empresarios son codiciosos, porque se manejan con la lógica de la ganancia y el que no quiera atender a esa lógica sucumbe irremediablemente. Y si de empresarios codiciosos hablamos, habría recordar que en el expediente que se inició con la demanda judicial se pudo probar que la empresa Bauen SA cometió variadas irregularidades como ser la dualidad de registros contables, la duplicidad de gastos en rendiciones de certificados, con los que trato de cobrar de más (por no decir estafar, que suena grosero) al BANADE (Banco Nacional de Desarrollo).
La empresa Mercoteles S.A. prosigue acusando a “Oportunistas gremiales y aventureros temerarios” Demuestran que no conocen la realidad en toda su amplitud ¿Estuvieron en alguna asamblea de los trabajadores de Cooperativa B.A.U.E.N.? ¿Dónde están los oportunistas? Sería bueno que los identificaran con nombre y apellido para que la sociedad los conozca. Quizás ustedes prefieran a los sindicalistas cómplices de la patronal que no dudaron en darles la espalda a los trabajadores del Bauen cuando se quedaron en la calle. Por último mencionan al “Autoritarismo demagógico” y la verdad es que de eso no nadie sabe nada, sí hay en los salones y pasillos del B.A.U.E.N. mucha gente con la ideología más variada, pero eso también ocurre en la sociedad y ya es una norma de esta democracia que supimos conseguir. El único rasgo de autoritarismo que recuerdan los antiguos empleados del Bauen es el que, cuando trabajaban a las órdenes de Marcelo Iurcovich, que entre tantas otras cosas, no les permitía visitar el hotel los días feriados, ni siquiera para tomar un café con la familia.
Un párrafo más adelante les solicitan a los señores legisladores que los ayuden a “Alejar ciertos fantasmas como el de la inseguridad jurídica, la demagogia sensacionalista y el oportunismo rapaz disfrazado de ley de expropiación” Que cosa extraña, cuando los empresarios hablan de inseguridad jurídica es solo cuando algo puede llegar a lesionar sus intereses sectoriales. Porque no se acordaron de la seguridad jurídica cuando despedían sistemáticamente a los empleados del hotel para volver a reincorporarlos en el mismo trabajo, pero bajo otra empresa que casualmente era del mismo dueño, haciéndoles perder beneficios sociales que a la clase trabajadora tanto le ha costado conseguir. En cuanto a lo de “Oportunismo rapaz disfrazado de ley de expropiación” consideren que la única manera que existe de expropiar al alguien, es que ese alguien sea propietario de algo y para eso: primero deberían abonar la deuda que tienen con el Estado nacional pagando el crédito que oportunamente le otorgo el BANADE, levantar las ocho hipotecas que todavía hoy, después de tantos años, pesan sobre el hotel y recién ahí discutir todo lo demás.        
Apela a la sensibilidad ciudadana expresando “Al igual que a ustedes, no nos gusta ver fabricas abandonadas, convertidas en exclusivos lofts y exclusivos shoppings”. El Hotel Bauen nació como un hotel cinco estrellas, se supone que un hotel de esas características no es ni masivo, ni popular. Es un hotel para exclusivos, la historia no miente, hay que saber leerla. Visiten las páginas con los nombres de los pasajeros del Bauen desde que nació. Recién con la gestión de la Cooperativa B.A.U.E.N. se transformó en un punto de encuentro para todos los sectores sociales y todas las actividades. En cuanto a lo de ver fabricas abandonadas, deberían recordar que fueron ustedes los que abandonaron el Hotel Bauen a su suerte, luego de endeudarlo, vaciarlo y llevarlo a la quiebra.
Analiza el período menemista como si para esa fecha el Bauen S.A. y sobre todo sus más que beneficiados propietarios, hubiesen estado radicados en Saturno, hablan de “Desindustrialización y destrucción sistemática de las fuentes de trabajo”. Esa etapa, quizás la más negra para los trabajadores argentinos donde las patronales aprovecharon la crisis para descargarla sobre la clase obrera. “Flexibilizar” en idioma patronal fue empeoramiento de las condiciones salariales y de trabajo. “Aumento de la productividad” fue de hecho rebaja del salario y mayor ganancia para las patronales.  Ironías de la vida: ¿Donde estaban el 28 de diciembre de 2001 cuando el Hotel Bauen cerró sus puertas y todos los trabajadores quedaron en la calle sin siquiera una explicación, en un momento que el país estaba en llamas y necesitaba más que nunca gente comprometida con el trabajo (del que hoy pretenden transformarse en adalides) y el esfuerzo?
Mercoteles S.A. aduce que “Hasta no hace mucho tiempo, la Ciudad de Buenos Aires tenía solo algunos hoteles de categoría internacional y la ocupación apenas llegaba al 50%. Hoy, el llamado boom del turismo despertó el apetito de las grandes cadenas internacionales que han venido a establecerse para disfrutar de una casi plena ocupación” ¡Acá está la frutilla del postre! ¿Solamente el apetito de las grandes cadenas? Señores a ustedes les interesa el hotel ahora que volvió a ser un negocio rentable. Cuando había que poner el hombro, aceptar riesgosos e impredecibles desafíos, realizar inversiones y trabajar para el país, prefirieron abandonar el hotel y dejar a los trabajadores a la deriva, haciendo el cálculo más mezquino de sus vidas. Parafraseando a Bernardo de Monteagudo se podría decir que “¡Están llorando como mujeres lo que no supieron defender como hombres!”
No tiene ningún reparo en decir: “El Hotel Bauen puede competir a esos niveles solo necesita tener la oportunidad de demostrarlo, generando divisas y empleo sostenible en el tiempo, una cualidad mucho más ventajosa aunque sin duda, menos sensacionalista que algunas aventuras cooperativas” Que esto lo digan quienes por años mantuvieron a los empleados del hotel en la más absoluta inseguridad laboral, negándoles no solo la posibilidad de sindicalizarse, sino inclusive de utilizar el hotel o conocer otra área que no sea la del trabajo especifico, recortando derechos laborales y sociales. Si no fuera porque fue una tragedia resultaría cómico. Pero hay más, hablan de generar divisas y empleos y la fría estadística dice que generó muchos más puestos de trabajo la Cooperativa B.A.U.E.N. qué Hotel Bauen SA en toda su historia. En sus momentos de esplendor Hotel Bauen llego a tener doscientos empleados, hoy la cooperativa, que comenzó con veinte empleados, tiene más de ciento sesenta y todavía no llegó a su techo. Dónde ustedes ven una “aventura cooperativista”, los trabajadores le dijeron sí a la aventura de trabajar libremente, en camaradería y crear nuevos puestos de trabajo sin explotación, los trabajadores del Bauen no dudaron en invertir (llevan invertidos más de cinco millones de pesos) para valorizar y sacar el hotel adelante. De lo que no cabe ninguna duda es que ustedes son expertos en “generar divisas”, la historia les da toda la razón: Obtuvieron un millonario crédito que jamás devolvieron, nunca gastaron una moneda en concepto de A.B.L., la deuda millonaria con el Gobierno de la Ciudad se la tuvo que condonar Macri (quizás por solidaridad de clase o porque sabía que no la iba a cobrar nunca) Durante la época de esplendor del negocio del turismo, la recaudación fue millonaria, de la cual jamás reinvirtieron absolutamente nada. Fueron los pioneros del Tiempo Compartido en la Argentina, con el que hicieron mucho dinero y prestaron muy pocos servicios. La lista de “picardías” es demasiado extensa como para seguir.
No tiene ningún inconveniente en asentar por escrito y en negritas: “Nosotros somos trabajadores empresarios argentinos” No se puede ser trabajador y empresario al mismo tiempo, pero ¡Por favor! No ensucien las palabras, un trabajador es otra cosa, ustedes son especialistas en especulación y evasión.
Mercoteles S.A. se da el lujo de parafrasear a Proudhon y hasta les parece poco serio que se hable de “obreros sin patrón”. Qué cosa ¿Dónde estuvieron los últimos diez años? ¿Cuantos ejemplos de fábricas vaciadas, quebradas y destruidas por sus propios dueños hay, que hoy producen gracias a que están en manos de “obreros sin patrones”?
Se podría seguir “Leyendo detenidamente” como aconseja Mercoteles S.A. desde la solicitada, pero ya no vale la pena, las cosas están claras y la historia se encargó de demostrarnos quién es quién. Es más en el colmo de las ironías la solicitada la firman Susana Beatriz Esposito, apoderada de Mercoteles S.A. y Gerardo Mario Palomero apoderado de Bauen S.A., pero como ¿Gerardo Mario Palomero no aparece en la Web como apoderado de Mercoteles S.A.?
Susana Beatriz Esposito es la misma persona que el viernes 17 de junio de 2011, el PRO presentó como su candidato para la Comuna 6 Caballito en un evento que tuvo lugar en el salón de la confitería el Greco. Ocupaba el cuarto lugar en la lista y fue presentada como abogada, escribana y licenciada en seguridad. En realidad, según el Boletín Oficial Nº 31.544 del 2 de diciembre de 2008, la señora Esposito es dueña de una empresa que entre otras cosas se dedica a la “Comercialización, distribución, importación y exportación de materias primas y productos elaborados referidos a la industria y accesorios destinados a fuerzas de seguridad”. El lector suspicaz se preguntará ¿Habrá tenido algo que ver con las pistolas “picanas” eléctricas con las que el “Fino” Palacios quería equipar a la Policía Metropolitana?
Un poco antes de que estas líneas vean la luz, en los medios sale la noticia de la expropiación de YPF por parte del Gobierno nacional. En los considerandos de la ley se menciona, entre otras cosas, la utilidad pública. Este articulo ha demostrado hasta el hartazgo la complicidad de Mercoteles S.A. con los originales propietarios del Hotel Bauen, ¿Más claro? Mercoteles es otra de las tantas empresas fantasmas de Marcelo Iurcovich; resulta más que obvio, a esta altura de los acontecimientos, que ellos NUNCA pagaron el crédito que oportunamente les dio el BANADE; en sede judicial se ha demostrado fehacientemente todos y cada uno de los ilícitos y evasiones que perpetro Marcelo Iurcovich. A la vista está el titánico esfuerzo desplegado por los trabajadores del Hotel Bauen para ponerlo en marcha y generar nuevas fuentes de trabajo sin corrupción; para generar un espacio plural para la comunidad y dar el ejemplo que con tenacidad y trabajo SE PUEDE. Solo se necesita saber, que otra cosa hace falta para que el Congreso de la Nación lo declare de utilidad pública y le dé, de una vez por todas, la titularidad a los verdaderos dueños: los trabajadores del Hotel Bauen. Señores miembros del Congreso, legislen mirando los verdaderos intereses nacionales, premiando el trabajo y castigando el negociado y la especulación. Solo así podrán ser los dignos representantes de una sociedad que los mira esperando una señal y una luz de esperanza.

Fuente: Kaos en la Red

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>