«TENEMOS QUE DESLASTRARNOS DE LA CULTURA DEL ESTADO BUROCRÁTICO»

estadoburono

Por Natalia Negrín
La experiencia del Consejo Local de Planificación del Municipio Torres, Estado Lara, en el occidente venezolano, es una muestra de cómo puede transformarse una alcaldía a partir de la participación popular. Dialogamos con Miguel “Chicho” Medina, parlamentario de la Comuna Socialista Panamericana.
Uno de los temas en debate dentro del proceso revolucionario en Venezuela es la tensión que existe entre el poder constituido del Estado burocrático, que aún no termina de morir, y las nuevas expresiones del poder popular, organizadas en comunas, consejos comunales y movimientos sociales, y articulados en Consejos Presidenciales de Gobierno, entre otros espacios.
El Consejo Local de Planificación Pública es la instancia de planificación en el municipio. Se encarga de diseñar el Plan Municipal de Desarrollo, en articulación con el nacional. De acuerdo a la legislación, los municipios deben garantizar la participación protagónica del pueblo en este ámbito, pero la mayoría de las alcaldías aún no han generado los espacios para que esto suceda. En Torres, sin embargo, la realidad demuestra otra cosa. El vínculo que existe con las instancias de autogobierno muestra que la lucha por transformar las viejas instituciones -hacia una nueva institucionalidad, comandada por el pueblo- es posible y necesaria.
En el marco del Diplomado en Planificación Local coordinado por los ministerios de Comunas y de Planificación, Miguel “Chicho” Medina, miembro del Parlamento de la Comuna Socialista Panamericana, relató a los más de 70 comuneros y comuneras participantes la experiencia en su municipio.

Hacia una alcaldía popular
Con la asunción de Julio Chávez como alcalde en el año 2004 -y la novedosa propuesta de gobierno de crear una Asamblea Constituyente Municipal, en sintonía con la Constituyente de Chávez de 1999- en Torres comenzaron a crearse nuevas modalidades de funcionamiento institucional. Se estableció la modalidad de elección de los voceros y voceras de la Asamblea, y se presentó un anteproyecto de modificación de las ordenanzas municipales, que en su mayoría respondían a los viejos órdenes del Estado neoliberal.
A partir de estas transformaciones, surgieron propuestas como el presupuesto participativo, herramienta que permitió el control social de la inversión municipal, generando una transferencia del 100% de los recursos a las comunidades organizadas para que elaboren diagnósticos participativos, mapas de necesidades, prioricen problemas y elaboren proyectos. Las propias comunidades, en ejercicio directo de la democracia, decidieron en qué invertir el dinero del Estado, alterando las usuales prácticas asistencialistas enquistadas en los gobiernos locales. Comenzó a mandar el pueblo.
Con la creación de los Consejos Comunales a partir de 2006, se potenciaron los mecanismos de decisión: los Consejos Comunales demostraron ser más eficientes en la ejecución directa de proyectos que los ámbitos “tradicionales” de gestión. Por ejemplo: con el mismo presupuesto, construyeron más viviendas que la alcaldía. Luego, con la articulación de los consejos comunales en comunas, aparecieron nuevos desafíos, en el marco de “una nueva geometría del poder”. Luego de su intervención, dialogamos con Medina sobre algunos temas vinculados a esta experiencia.

- ¿Qué implica la construcción de un nuevo Estado, en la disputa al interior de la alcaldía del Municipio Torres?
– El grado de compromiso que asume el alcalde para hacer un cambio real fue central. Julio Chávez tuvo la voluntad política institucional para acompañar una propuesta de transformación en la toma de decisiones sobre las políticas de Estado. Tenemos que hacer el esfuerzo de deslastrarnos de una cultura que venimos arrastrando históricamente del Estado burocrático. Hemos tenido que combatir a diario el Estado asistencialista que teníamos, el Estado representativo que tenemos, para lograr un cambio con participación popular, protagónica.
Ese Estado de transición significa pasar de esperar las dádivas de una alcaldía, a una organización popular, comunitaria. He aquí las herramientas que nos ha colocado el momento histórico, junto con la Constitución Bolivariana, que ha creado un nuevo marco más participativo para el pueblo. Esas son las herramientas para estar inmerso en esta batalla que no está resuelta, pero en la que estamos avanzando.

- ¿Qué cree que hizo posible esta experiencia en el municipio Torres y no en otros?
– Hay muchos pueblos que están ejerciendo la participación protagónica desde hace muchísimos años, sólo basta conocer su historia de luchas. También hemos visto mucha disposición de algunas autoridades en querer lograr las transformaciones, pero lo que puede definir es la práctica concreta.
Julio (Chávez) viene de una lucha estudiantil, de una lucha comunitaria y luego unas comunidades deciden que él sea su candidato, he ahí la característica. No ocurrió lo mismo en otros municipios del país, donde a veces se impone un candidato desde el partido de Gobierno. El que nos impusieron en nuestro Municipio lo desplazamos y nos impusimos con el candidato que colocó el Poder Popular, entonces cuando ocurre que un liderazgo se va gestando desde las propias raíces, de los sentimientos propios de la comunidad, esa persona tendrá mucha voluntad en que se transformen las cosas. Pero no sólo desde una estructura institucional se puede conquistar el Consejo Local de Planificación: se puede conquistar desde la misma iniciativa popular y el acompañamiento de otras experiencias.

- ¿Qué relaciones cree que existen entre las herramientas electorales como el PSUV y las instancias de autogobierno del poder popular?
– Hoy más que antes hay una vinculación directa desde el partido al Poder Popular, desde las iniciativas y la discusión interna del partido en relación a las iniciativas del poder popular. Siento que hemos avanzado bastante. La actitud de la figura del partido, de la directiva, ha sido un poco el obstáculo, como si existiese un desfase entre ambos. Cuando nosotros le decíamos al partido que la Comuna era el espacio para discutir también lo político electoral, no se aceptaba.
Hemos insistido mucho desde la práctica del Proyecto Constituyente Municipal, para hacer una demostración clara de que en esos espacios de construcción del poder popular está todo, como decía el comandante Chávez. La comuna lo es todo, la organización del poder popular lo es todo y la fuerza de un pueblo, partido y gobierno está en el poder popular.
Debemos estar alertas para que las estructuras de los partidos, inclusive los aliados de la revolución, vayan también en ese combate contra la historia antigua, la historia vieja, la burócrata, hacia la construcción de un nuevo Estado. He ahí la esperanza cierta que tenemos con esta discusión que está dándose en el país, en el partido y en el poder popular.
Nosotros estamos cristalizando sueños. Vemos que es posible hacer transformaciones directas desde el pueblo con sus proyectos, a través del respeto a la asamblea de ciudadanos. Tenemos el sistema asambleario metido hasta la médula, ese es un nuevo código que maneja el pueblo, de garantizar que ahí está su respuesta. Es una forma muy democrática de ir construyendo un nuevo Estado de derecho, de justicia y de igualdad.

Fuente: Barquisimeto

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