SUBTES: POR LOS AUMENTOS, VIAJAN 200 MIL PERSONAS MENOS POR DÍA

El análisis del aumento anterior en la tarifa permite observar que la nueva medida del Gobierno de la Ciudad volverá aún más excluyente el servicio, más allá de la mentada “tarifa social”. “El 24% de los pasajeros emigró del subte hacia otros modos de transporte”.

A partir de la cesión del servicio del subterráneo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y con el aumento de la tarifa que el Gobierno de la Ciudad efectuó, se generó un desequilibrio cuyo resultado fue que una porción importante de pasajeros, más precisamente el 24%, emigre del subte hacia otros modos de transporte.

El aumento por encima del valor de la tarifa del servicio de transporte automotor genera una pérdida de pasajeros que recae sobre los sectores de menores ingresos y reduce los de los sectores de ingresos medios a favor de la empresa transportista.

En tal sentido, en términos de pasajeros transportados, se produce un retroceso a niveles de hace 8 años.
A partir del aumento del 127% dispuesto por la ciudad de Buenos Aires el 5 de enero de 2012, que llevó la tarifa del subte de $1,10 a $2,50, se produce la expulsión de un 24% de los usuarios generando un desequilibrio significativo en el sistema de transporte metropolitano.
Adicionalmente el Gobierno de la Ciudad aumentó el valor del viaje en subte de $2,50 a $3,50 a fin de reducir la brecha entre el costo real y el pago por parte de los pasajeros. Sostienen que cada pasaje le cuesta a la ciudad $7,47. Esto implica que la recaudación no alcanzaría al 50% del valor total por lo cual se deberían subsidiar los $4,00 restantes.
Este nivel tarifario apunta a reducir las inversiones en el sistema subterráneo y mantener una ecuación económica positiva solamente a través del aumento de la tarifa que debería ser sostenida por los sectores de mayores ingresos, contrariando la definición básica del subterráneo que es la de ser un sistema de transporte masivo.
El total de pasajeros trasladados en 2011 fue de 310 millones. Durante 2012 esa cifra cayó a 236 millones, una cantidad similar a la de 2004. El análisis del año calendario completo nos permite neutralizar la variabilidad que se puede producir a lo largo del mismo. Sin embargo hay que destacar que en agosto de 2012 hubo un paro de 11 días seguidos y este hecho también repercutió, aunque en menor medida, en la cifra total de pasajeros trasportados.
La consecuencia inmediata del aumento fue que el subte perdió diariamente unos 300.000 pasajeros pagos, cifra que se corresponde a los días hábiles de la semana y que son los días que nos interesa analizar. Si tomamos en cuenta todos los días del año equiparando días hábiles, fines de semanas, feriados, meses vacacionales, etc. nuestros cálculos nos arrojan una perdida diaria de 204.000 pasajeros diarios durante todo el 2012. La situación antes detallada sólo puede agravarse con el aumento del 40% de hoy.
El ejecutivo de la ciudad propone una tarifa social de $2,50 para las personas que perciben algún tipo de plan social. En tal situación, y como sucedía hasta ayer, el sector de menores recursos seguirá estando sometido a una situación de exclusión social.
Para poder establecer una primera aproximación a una propuesta a fin de intentar reincorporar a este segmento poblacional excluido, podríamos definir como arranque el desacoplamiento de la demanda real del subte respecto de la brecha tarifaria entre este servicio y el colectivo. La idea es que la persona que necesite viajar en subte y no lo hace por el costo de éste, pueda acceder al mismo precio que el colectivo en el marco de un sistema personalizado de pago.
Este subsidio está orientado a sectores de bajos ingresos que necesitan usar este transporte. Respecto de docentes, estudiantes, jubilados, etc., Metrovías contempla un esquema de abonos. Con el esquema proponemos subsidiar la diferencia entre lo que cuesta el boleto mínimo de colectivo y el pasaje de subte. Por ejemplo, por cada $1 que la Ciudad subsidia, recibe $1,5 del propio beneficiario. Si tomamos como escenario los 74 millones de viajes perdidos en 2012 y subsidiamos $1 por cada uno, estamos recuperando $111 millones de los mismos beneficiarios logrando un saldo positivo de $37 millones.
Al aplicarse la tarifa de $3,5, en nuestro esquema el subsidio por pasaje sería de $2. Suponiendo que perdemos 100 millones de pasajeros en vez de 74 millones como en el ejemplo anterior (porque se está profundizando la brecha tarifaria entre el subte y el colectivo), tendríamos un saldo negativo de $50 millones, que es un monto pequeño para absorber teniendo en cuenta los costos totales del subte.

Fuente: Grupo de Transporte – Unidos para la Victoria

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