«METIMOS PRESO A VIDELA PERO NO PODEMOS SANCIONAR AL QUE ESPECULA CON UNA VIVIENDA»

Por Enrique de la Calle

Eduardo Reese es urbanista e investigador de la Universidad de Gral. Sarmiento y el CELS. «Los grandes desarrolladores urbanos, como Constantini, tienen mucho poder mediático».

APU: Empecemos por el principio. ¿Qué diagnóstico hace sobre la problemática de la vivienda en Capital y Gran Buenos Aires? ¿Cuáles son los núcleos duros?

Eduardo Reese: Cuando ves los diferentes estudios, uno ve que el déficit se mantuvo estable entre 2001 y 2010. Hay dos situaciones diferentes: en provincia de Buenos Aires se mantuvo pero en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la situación empeoró gravemente. Hay que decir que en la reciente década hubo un fuerte impulso en la temática a partir de la construcción de viviendas, de soluciones habitacionales. En términos cuantitativos ha sido muy relevante. Además, los hogares han mejorado su capacidad de ahorro, por el crecimiento económico y las mejoras sociales generales, lo que repercutió favorablemente en cambios positivos en la calidad de las viviendas.

APU: Sin embargo, el déficit perdura. ¿Por qué?
ER:
Eso se ha compensado por la negativa por varios factores. Más allá de que se hicieron muchas inversiones, no hay regulación alguna sobre el suelo, lo que hace que hayan aumentado su valor por encima del poder adquisitivo del salario. Eso explica por qué aumentaron las tomas en estos años a pesar de la intervención estatal. La especulación sobre el suelo se mantiene. Un ejemplo reciente es el de PROCREAR. Cuando se lanzó ese programa automáticamente aumentaron todos los precios vinculados con la construcción de la vivienda. No hay política de regulación del mercado inmobiliario.

APU: Si uno compara las intervenciones del Estado en relación a la vivienda con lo ocurrido en décadas anteriores. ¿Ve un salto cualitativo?
ER:
Cualitativo, no tanto. Sin dudas, hay un salto cuantitativo. De eso no te quepa duda. ¿Por qué no cualitativo? Porque si vos desarrollás un millón de soluciones habitacionales tenés que controlar el mercado inmobiliario, porque si no te enfrentás con los especuladores terminás perjudicando sin querer a los pobres que viven en la periferia. Hay mucho por mejorar en ese sentido. En provincia de Buenos Aires se pudo aprobar después de mucha lucha una ley de acceso al hábitat.

APU: Sobre esa ley: ¿se puede hacer un balance sobre sus efectos, o todavía no pasó el tiempo suficiente?
ER:
No se puede hacer un gran balance porque la aplicación de la ley por parte del Ejecutivo de la provincia de Buenos Aires ha sido muy lenta.

APU: ¿Por qué no se ha podido avanzar de modo cualitativo en estos años, considerando además que el Gobierno Nacional ha estado atento a la problemática?
ER:
Faltan políticas estructurales. El mercado inmobiliario tiene una capacidad de lobby impresionante. Digámoslo brutalmente: nosotros fuimos capaces de meter preso a Videla pero no somos capaces de cobrarle un impuesto al que especula con una vivienda o con el suelo. Hay una cuestión muy seria a discutir en ese punto. Profundizar el modelo es redistribuir la renta del suelo, y esa redistribución es la mejor política que podemos tener. La única política en vivienda ha sido la construcción de casas. No está mal, pero es insuficiente.

APU: Decía al principio que el número de tomas no disminuyó en ese tiempo. ¿Qué estudio tiene en cuenta?
ER:
Es complicado, porque la dinámica del mercado informal es informal. Si vos hablás con funcionarios del Gran Buenos Aires te van a informar de las tomas semanales. Moreno debe tener una toma cada 15 días. Florencio Varela, una cada tres semanas. Ayer hubo una toma en Glew. Lo que pasa en Luján es impresionante. Esto muestra que no hay una política estructurada que permita acceder al suelo.

APU: Cuando se habla del mercado inmobiliario: ¿Qué actores lo conforman?
ER:
Esa cadena tiene actores formales y otros más informales. Los formales son los grandes desarrolladores urbanos, los que levantan los countries, etc. Son los que elevan brutalmente el precio del suelo impidiendo que las familias accedan. Son proyectos insostenibles desde el punto de vista social y ambiental. Cuando la Ciudad se inunda nadie apunta a que Eduardo Constantini rellenó la cuenca de inundación del río Luján con Nordelta. Nadie mira a (Jorge) O’Reilly, principal asesor de Sergio Massa, que tiene muchos countries y que está lesionando las cuencas de inundación del Paraná o Luján. Esos son los actores fuertes, que tienen gran poder mediático. Los suplementos de fin de semana de Clarín o La Nación, dedicados a estos negocios, son suplementos millonarios. Por eso esos grandes medios no opinan sobre estos temas. Después hay sectores de mediano porte que especulan con el suelo, porque tienen expectativas sobre el crecimiento económico y sobre inversiones del Estado que van a valorizar sus propiedades.

APU: Hay municipios que tienen políticas activas en el tema, que compran terrenos vacíos o propiedades que no se utilizan, como modo luego de intervenir sobre el mercado. Pienso en Moreno, por ejemplo. ¿Fueron eficaces esas acciones?
ER:
Moreno tiene un problema muy grave que es que pertenece al área metropolitana Buenos Aires, con lo cual está afectado por dinámicas que no son estrictamente locales sino regionales. Por eso se necesitan políticas más integrales. En Trenque Lauquen hay políticas similares que son más eficaces, porque no están afectadas por esas dinámicas. En el caso del Gran Buenos Aires es necesaria una fuerte articulación entre Nación, Provincia y los municipios.

APU: En el caso de Ciudad Autónomo de Buenos Aires, ¿qué ha hecho el macrismo al respecto?
ER:
Hay políticas públicas destinadas al negocio inmobiliario. Se es capaz de reprimir en el Borda para crear un área de desarrollo especulativo en el Sur. Mientras no se cumple la ley que obliga a urbanizar las villas. Está absolutamente naturalizada esa situación.

APU: Siempre se sostiene que el macrismo no tiene política de vivienda para las villas porque quiere destinar esos predios para negocios inmobiliarios. Sin embargo, en el último tiempo ha crecido la población en villas notablemente.
ER:
Lo que pasa es que mientras esto sucede las villas de Capital se capitalizan aún más. No es lo mismo alquilar una vivienda en una villa porteña que en un barrio popular en Gran Buenos Aires. Eso alimenta un negocio inmobiliario informal fenomenal. El gran porcentaje de los habitantes en villa alquila.

Fuente: Agencia Paco Urondo

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