PROVOCACIÓN DE ETCHECOLATZ: EL FISCAL PIDIÓ LA FILMACIÓN DE LA AUDIENCIA

Hernán Schapiro, integrante de la Unidad Fiscal Federal de La Plata, pidió al Tribunal Oral Federal platense que precise el contenido exacto del papel que el represor mostró el día que recibió una nueva perpetua por los crímenes de La Cacha. También reclamó las filmaciones que registraron los movimientos de Etchecolatz durante la audiencia.

La justicia platense averiguará las circunstancias en las que Miguel Etchecolatz, ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, escribió “Jorge Julio López” en un papel durante la sentencia por el juicio de “La Cacha”. Así lo confirmó el fiscal Hernán Schapiro, integrante de la  Unidad Fiscal Federal de La Plata. “Le pedí al Tribunal Oral Federal presidido por Carlos Rozanski que diera una pronta respuesta y que precise no sólo el contenido exacto del escrito sino también las filmaciones que registraron los movimientos de Etchecolatz durante la audiencia.

 

Esperamos que el informe esté en las próximas horas para tener una mayor precisión sobre  qué medidas tomaremos en lo judicial”, dijo a Infojus Noticias.
En una nueva secuencia fotográfica, esta agencia comprobó que el represor ya tenía el papel en su poder cuando entró a la sala. Según se desprende de las imágenes, lo habría desplegado minutos antes del final de la sentencia. Haciendo foco sobre sus manos, los fotógrafos de Infojus Noticias descubrieron que decía “Jorge Julio López”.
Para Werner Pertot, autor de  “Los dias sin López” junto con Luciana Rosende, Etchecolatz siempre ensayó alguna provocación en las sentencias que recibió. En el juicio de 2006, se paró y besó una cruz. En el del Circuito Camps, mostró un cartel sobre los “policías muertos”. Ahora hizo esto con López. “No hay que caer en la trampa de Etchecolatz: lo que quiere hacer es provocar. Si se lo citara a declarar, probablemente dirá algún disparate como el que repetían sus acólitos en 2006: que a López lo secuestró el Gobierno. O repetiría, como ya dijo, que López era un ‘testigo aleccionado’, la versión que quisieron instalar los represores cuando fue secuestrado”, dijo a Infojus Noticias. En el mismo sentido había opinado Rubén, hijo de Julio López, quien calificó al represor como  “un viejo provocador” y pidió que la justicia investigara el hecho.
A la hora de analizar el posible efecto del escrito, el periodista le restó importancia.  “No podemos esperar que Etchecolatz aporte nada al esclarecimiento de la desaparición de López. La clave está, en todo caso, en investigar a su entorno, que es una de las pistas serias que están en el expediente del caso López». Después del fallecimiento del juez Manuel Humberto Blanco, la causa quedó a cargo del subrogante juez en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo, Adolfo Gabino Ziulu. En los últimos días, los fiscales de la Unidad que investiga los crímenes del terrorismo de Estado en La Plata, Marcelo Molina y Juan Martín Nogueira, solicitaron que se convoque a declaración indagatoria a siete funcionarios del Servicio Penitenciario Federal.
El pedido fue por las  “diversas irregularidades detectadas en el registro de las visitas al pabellón de detenidos por crímenes de lesa humanidad de la cárcel de Marcos Paz, que impidieron profundizar la investigación sobre esos imputados y su entorno en los meses inmediatamente posteriores a la segunda desaparición de Jorge Julio López, ocurrida el 18 de septiembre de 2006”.
Arquitecto de la represión en territorio bonaerense, Etchecolatz fue condenado a prisión perpetua en el caso en el que declaró López y en los juicios que le siguieron, como el del Circuito Camps. Allí dijo que se intenta «demostrar participaciones en hechos de los que cuales yo no he participado como el politizado caso López. Las organizaciones de pseudo-derechos humanos se permiten que la opinión pública considere esa versión deformada con relación a la desaparición de un testigo aleccionado».
Pese a la sintaxis confusa y al intento de exculparse, muchos de los investigados en la causa López tienen relación con Etchecolatz. Se podrían dividir en tres grupos: los que forman parte de su entorno personal, los policías que integraron la red de centros clandestinos conocida como Circuito Camps, mencionados por López en su testimonio judicial, y los ex penitenciarios con los que Etchecolatz también tenía relación. En su celda en Marcos Paz se secuestraron una agenda y escritos donde mencionaba a López. También había referencias al testigo en los papeles hallados en la celda del chofer de Etchecolatz, Hugo Guallama.
¿Qué habrá querido significar Etchecolatz con  el papel donde escribió el nombre de López? ¿Cuál fue su verdadera intención? ¿Fue un gesto de desesperación al recibir una nueva condena por delitos de lesa humanidad? ¿O, bien, quiso revelar alguna información que hasta allí no había explicitado?
Lo cierto es que la última provocación de Etchecolatz antes de regresar a la cárcel evidenció un hecho: el de no pasar desapercibido ante la desaparición de Julio López. Representantes de Organismos de Derechos Humanos se escandalizaron y pidieron que la justicia tome cartas en el asunto. Se calcula que, en los próximos días, se le tomará declaración por el contenido del escrito.

Fuente: Infojus Noticias

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