FRACASO Y DECADENCIA DE LAS POLITÍCAS PARA PUEBLOS ORIGINARIOS DE MISIONES

Un grupo de 20 caciques y el Consejo de Ancianos de la Nación Guaraní están pidiendo la renuncia de Arnulfo Verón, titular de la Dirección de Asuntos Guaraníes (DAG). Desde 2004 se vienen registrando sucesivos pedidos de renuncia y denuncias contra Verón por desvío de recursos destinados al Pueblo Mbya Guaraní. El gobierno provincial lo sostiene en el cargo hace casi nueve años.

La realidad cotidiana en la mayoría de las comunidades refleja el fracaso absoluto de las políticas para el sector en Misiones. En el siguiente informe, claves para entender los trasfondos de estas políticas y la voz de caciques que explican porqué es necesario democratizar la DAG, con un representante indígena y elegido por todas las comunidades.

En 1989, se crea en Misiones a través de la Ley Provincial 2727, la Dirección de Asuntos Guaraníes. “Funcionará como Organismo de Aplicación de la Ley 23.302, de esta Ley y de su reglamentación. También podrá celebrar contratos para la ejecución de los planes de acciones tendientes a la promoción integral de las Comunidades aborígenes de conformidad con la reglamentación que a tal efecto dicte el Poder Ejecutivo” enuncia la ley fundadora.
La referencia es para  a la Ley 23.302, Política Indígena y Apoyo a las Comunidades Aborígenes. En Misiones, como presumiblemente en casi todo el país, la Ley23.302 nunca se cumplió ni se cumple.
En 23 años de existencia, la Dirección de Asuntos Guaraníes  (DAG) estuvo siempre manejada por “yuruás” (significa boca con pelos en guaraní; con ese término los mbya designan al “blanco”) y nunca pudo afirmarse como una entidad positiva para las comunidades guaraníes de Misiones: hoy más de noventa en toda la provincia. Desde las comunidades, a través de los años y por medio de manifiestos, protestas públicas, acampes, denuncias judiciales y hasta una reciente manifestación en el Ministerio de Derechos Humanos de Misiones (organismo del cual desde hace unos años depende la DAG), se viene dando cuenta de la institución como responsable de cooptación política, abandono, malversación de fondos y discriminación.
Por ello, la semana pasada caciques de más de 20 comunidades pidieron públicamente la renuncia de Arnulfo Verón, directos de Asuntos Guaraníes de desde hace más de una década, uno de los “intocables” del rovirismo (facción del partido gobernante de Misiones, el Frente Renovador, que responde a su fundador, Carlos Rovira), a quien en los últimos años se lo ha acusado de todo tipo de maniobras y desvíos de recursos en perjuicio de comunidades mbya que no aceptan formar parte del aparato político del Frente Renovador.
A continuación, se ofrece un panorama de algunos aspectos y testimonios a tener en cuenta para profundizar la comprensión acerca de qué representa la Dirección de Asuntos Guaraníes y cuál es el modo de entender y practicar el manejo de políticas indígenas por parte del gobierno provincial.

Pedido de renuncia
El 24 de mayo último, el presidente del Consejo de Ancianos y Guías Espirituales de los guaraníes, Pablo Villalba, solicitó a través de un comunicado, dirigido al Gobierno provincial, “la renuncia del Director de Asuntos Guaraníes, Arnulfo Verón; siendo este Consejo de Ancianos y Guías Espirituales, por decreto Nº 917/2003… la única institución representativa de la Nación Guaraní”.
Los motivos de tal pedido son “el incumplimiento por parte del Gobierno provincial referidos al acuerdo marco de los derechos ancestrales” y en la misma misiva se pide  “el inmediato nombramiento de personas indígenas  como director o directora y vicedirector o vicedirectora de la Dirección Provincial de los Asuntos Guaraníes”.
¿Qué es el Consejo de Ancianos y Guías Espirituales? Una institución creada por decreto por el entonces gobernador de Misiones, Carlos Rovira, que se arroga desde entonces la representatividad del total de las comunidades, pero que en la práctica sirve como herramienta política del gobierno, y que fuera fruto del plan de cooptación  y división de las comunidades, para debilitar las protestas de grupos  mbya contra el gobierno de Rovira.
Evidentemente, existe actualmente una fractura entre el Consejo y el conductor de la DAG, Arnulfo Verón.
“Rechazamos  de manera absoluta la pretendida representación genuina de la Nación Guaraní que se otorga a una supuesta Comunidad Consejo de Ancianos y Guías Espirituales de la Nación Mbya Guaraní, por no pertenecer a nuestro sistema cultural y haber sido creado por decreto, sin ningún tipo de consulta y sin nuestro consentimiento previo, libre e informado, para intervenir en nuestras decisiones, manipulando a nuestros hermanos” reflejaron más de 30 caciques en el Manifiesto de Fracrán, presentado en 2010. Ese mismo manifiesto, ya entonces exigía la renuncia de Verón.
Pero no solo el presidente del Consejo de Ancianos y Guías Espirituales pidió recientemente la renuncia de Verón.
Además, representantes de unas 20 comunidades mbya arribaron la semana pasada a la sede del Ministerio de Derechos Humanos, en Posadas, donde exigieron “a todas las autoridades correspondientes que nos acompañe para pedir la renuncia del señor director de Asuntos Guaraníes, don Verón. Porque los hermanos indígenas pedimos que el gobernador y el ministro acompañen nuestro reclamo para que se haga realidad”.
El reclamo también señala que “los hermanos que están en la Dirección son víctimas de Verón, queremos que vengan los hermanos de la Dirección y que nos acompañen. Los indígenas tenemos que tener autonomía propia. Nuestros abuelitos han sido engañados por el director, que les hace firmar un montón de cosas. Ya no podemos aguantar, queremos que su renuncia, por abandono, por enfermedad, por falta de educación, porque las comunidades están muy mal y alguien se está quedando con los recursos”.
Pese a las denuncias públicas de los mbya, el poder judicial no investiga actualmente ninguna causa referida a la malversación de fondos que denuncian desde las comunidades.
Ante los pedidos de renuncia, Verón se expresó también la semana pasada en el sitio digital Misiones Cuatro: “Nosotros somos los malos, los herejes, los que deberían ser quemados en la hoguera junto a Juana de Arco, Juana Azurduy, o nuestros héroes como Andresito. Los que luchamos por el pueblo somos condenados” sostuvo.

Antecedentes sobran
Como se señala anteriormente, el Manifiesto de Fracrán fue un importante documento entregado por referente de más de 30 comunidades el gobernador Maurice Closs, quien nunca se refirió al mismo ni contestó a las comunidades firmantes, reflejando desinterés y discriminación para con los emisarios. Ese manifiesto aporta varias claves para entender el descontento generalizado de las comunidades para con las políticas en materia indígena en Misiones: “expresamos nuestras opiniones y sentir respecto a muchos temas que nos preocupan y sobre los cuales precisamos que Usted preste la atención debida” señala el manifiesto en su introducción.
El documento, redactado en el Aty Ñeychyro (asamblea) realizado en la Comunidad de Fracrán desde el 19 al 21 de octubre de 2010, “exige el llamado a referéndum en las próximas elecciones para la enmienda de la Ley 4000; y el respeto a los líderes elegidos libremente en el interior de las comunidades. Exigimos al Gobierno de la provincia que en las próximas elecciones llame al pueblo misionero al Referéndum que ordena la Ley 4000 para la inclusión de los derechos indígenas en la Constitución Provincial, rechazando toda forma de intento solapado de derogación de la mencionada Ley, hecho que sólo pretende discriminarnos una vez más”.
Sin embargo, el gobierno jamás llamó a ese referéndum fundamental para el avance de los derechos de las comunidades, especial ente sobre la tenencia de tierras ancestrales. “Ellos (por el gobierno) no quieren que la Ley 4000 se haga efectiva porque tienen intereses turísticos y con empresas forestales sobre nuestras tierras. Hay mucho dinero en juego, y esto puede verse en Iguazú, donde los hoteles avasallan nuestras tierras por permiso del gobierno, o en el norte donde plantan pino alrededor de las comunidades y el gobierno tampoco hace nada” refirió a esta revista uno de los caciques presentes en el Ministerio de Derechos Humanos la semana pasada.
Volviendo al Manifiesto de Fracrán, en un párrafo expresa: “Exigimos al Señor Gobernador ordene a sus funcionarios, especialmente al Director General de Asuntos Guaraníes, Arnulfo Verón, que no se entrometan en la autonomía de las Comunidades respetando a los líderes elegidos libremente por cada una de ellas”.
Existen antecedentes de pedidos de renuncia contra Arnulfo Verón desde 2004. En agosto de ese año, en el marco de un acampe de familias guaraníes frente a la Casa de Gobierno de Misiones, llegadas hasta allí por las muertes por desnutrición y el abandono estatal en las comunidades, el cacique Lorenzo Ramos, expresó “pedimos la renuncia de Verón porque sabemos que llegan recursos para las comunidades pero que no llegan a las comunidades, alguien se está quedando con lo que es de nuestros hijos”. En esa ocasión, el reclamo de los aborígenes además incluía un pedido de explicación por parte del gobierno provincial con respecto a  fondos enviados por Nación para alimentos las comunidades mbya de Misiones, que nunca llegaron. Este caso tampoco nunca fue investigado por la justicia “blanca”.
El 3 de abril de 2008, caciques de 17 aldeas se reunieron en la Reserva de Biosfera Yabotí y emitieron el Manifiesto de Pindo Poty, exigiendo “la renuncia del director de Asuntos Guaraníes, Arnulfo Verón; más y mejor atención en salud y en educación; la titularización de  tierras, y que se suspenda totalmente el apeo en las selvas donde vivimos”.
“Entendemos que debe existir una oficina de gobierno que se preocupe del tema guarani, nuestra cultura y necesidades creemos que el nombre correcto debe ser DIRECCIÓN PROVINCIAL DE DEFENSA DE LOS DERECHOS GUARANI donde debe haber una real participación de todas las comunidades por medio de  representantes elegidos de acuerdo a nuestro teko (Tradición), sin que nadie nos presione” enuncia otro párrafo de ese manifiesto.

Hablan las comunidades
La sección Pueblos Originarios de Revista Superficie realizó un sondeo en distintas comunidades, para conocer la opinión de distintos caciques e integrantes, acerca de la gestión de la Dirección de Asuntos Guaraníes y su aplicación en las comunidades.
José “Catry” Duarte fue elegido cacique de la aldea Katupyri (San Ignacio) en una asamblea genuina celebrada el 12 de febrero de 2009. . Se impuso con el 60% de los votos. De esta asamblea participaron incluso representantes de Asuntos Guaraníes y el Ministerio de Derechos Humanos de Misiones. “Pero el 15 de mayo, estando yo de viaje, Asuntos Guaraníes se presentó en la aldea con un acta confeccionada fuera de la aldea, dónde impugnaron la elección y eligieron a dedo a otra persona afín a sus intereses” denuncia el cacique destituido, Catry Duarte, exhibiendo la documentación correspondiente. “Como yo siempre fui un luchador y cuestiono muchos aspectos de Asuntos Guaraníes, ellos pasaron por alto lo que eligieron los paisanos y nombraron a otra persona” agrega.
“Cada vez que van a las aldeas a llevar colchones, ropas, mercaderías o lo que fuera, le hacen firmar a los paisanos y esas firmas después utilizan como parte de sus supuestas actas” explicó Duarte, quien señaló que uno de los cómplices principales de toda esta situación es el actual ministro de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta. “El ministro sabe todo lo que hace Asuntos Guaraníes y avala todo. Creíamos ingenuamente que con él iban a cambiar las cosaas pero sólo empeoraron. Siguen manejando al pueblo mbya para sus beneficios” expresó.
Duarte es  actualmente uno de los dos delegados por Misiones  del Consejo de Participación Indígena (CPI). “Pero el ministro Soria Vieta en persona dijo que tampoco la Provincia va a reconocer mi condición de delegado de CPI. Están dispuestos a todo con tal de tener como caciques y delegados solo a gente de ellos”.

“Verón maneja todo solo”
El cacique de la aldea Tacuapí (Ruiz de Montoya), Hilario Acosta, conoce por dentro el manejo de la Dirección de Asuntos Guaraníes. Fue Coordinador de Caciques del organismo hasta que cansado de ver cómo manipulaban a los caciques, decidió ocuparse de su comunidad. “Estando en ese cargo, muchas veces planteaba al director (Arnulfo Verón), que los caciques teníamos que ser quienes marcáramos la agenda de temas en base a los problemas de cada aldea. Pero él siempre se negaba. El maneja todo y no deja que ningún mbya tenga voz ni voto” relató Hilario, líder de una aldea que está cumpliendo 29 años de existencia en este lugar.
Este cacique también reconoce que Asuntos Guaraníes obliga a los paisanos a firmar documentos que no les permite leer. “Nos viven haciendo firmar papeles que no sabemos qué son. “No se ocupan de ningún tema importante en las comunidades. Hace años venimos pidiendo solución por el tema tierras, porque no tenemos título de propiedad pese a que hace 29 años vivimos aquí. Verón nunca hizo nada por este tema” aseguró Acosta.
La comunidad Andresito (San Ignacio), tienen como  cacique a  Arturo Duarte, quien señaló que  “hace mucho tiempo que los mbya padecemos los atropellos de Asuntos Guaraníes. Arnulfo Verón nos quitó la cultura, nos dividió y nos sigue dividiendo con sus manejos. El sistema de vida se está perdiendo del todo desde que está Asuntos Guaraníes invadiendo nuestras vidas”.
El cacique de la comunidad Kaaí Poty (Aristóbulo del Vall) es Salustiano González, uno de los tres líderes mbya que a finales de abril de 2009 se reunieron con el presidente de Bolivia, Evo Morales, tras un acto en la Universidad Nacional de La Plata, para plantear el conflicto que tienen las comunidades del Valle del Cuña Pirú con esa casa de estudios, que tiene en su poder el título de propiedad de más de 6500 hectáreas donde habitan comunidades guaraníes.
El gobierno provincial de Misiones nunca respaldó ni apoyó el reclamo de estas comunidades al respecto.
“El que maneja todo es Verón, y solo sirve para decir que los guaraníes estamos con este gobierno pero la realidad es otra, la mayoría de las comunidades está viviendo muy mal. La Dirección de Asuntos Guaraníes está para dividirnos. Siempre fue así. Nosotros tenemos personería jurídica, tenemos necesidades que reclamamos, pero ellos no vienen nunca a ver como estamos. Ahora viene el frío y muchas familias no tienen frazadas ni abrigo, está difícil la cosa. Hay mucha pobreza en las comunidades” señaló González sobre la DAU.
Néstor Morínigo es cacique de la comunidad Koenjú (Madrugada), de Campo Grande. “Hace un año que nos establecimos como comunidad autónoma ya que venimos de otra comunidad donde había conflictos. Yo mismo fui a plantear las necesidades que tenemos, ya que hay 43 chicos en nuestra comunidad que no van a la escuela, muchos indocumentados y no tenemos recursos, ni acceso a la salud, pero Asuntos Guaraníes nunca nos escuchó ni hicieron nada por nosotros” denunció. 

Fuente: Revista Superficie

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>