EN GUERRA CONTRA LOS NEGROS

baltomor

Por Walter Goobar
El gatillo fácil ha dejado un saldo de 1.500.000 afroamericanos eliminados de la vida cotidiana. Uno de cada seis hombres negros de 24 a 54 años ha desaparecido de la sociedad estadounidense.
EE.UU. vive un nuevo capítulo en su crónica historia de brutalidad policial, la muerte del joven afroestadunidense Freddie Gray una semana después de sufrir severos maltratos físicos a manos de la policía de Baltimore,colocó a esa localidad de Maryland en un estado de convulsión desde hace 10 días. Las protestas por el hecho han crecido en forma sostenida y se tornaron violentas tras el funeral del muchacho. Con dos decenas de policías lesionados, más de 200 detenidos, edificios incendiados y comercios saqueados, las autoridades municipales y estatales desplegaron a la Guardia Nacional e impusieron el toque de queda generalizado en la ciudad, lo que significa que cualquier persona que circule de noche por sus calles será detenida, salvo que se encuentre en una situación de urgencia médica o se traslade a un centro de trabajo nocturno.
Lo que ocurre en Baltimore es sólo el más reciente capítulo de la violencia racista que caracteriza a buena parte de las corporaciones policiales estadounidenses y que, , por muerte prematura o encarcelamiento.
Según un análisis del diario estadounidense The New York Times, ha dejado un saldo de 1.500.000 afroamericanos eliminados de la vida cotidiana. Uno de cada seis hombres negros de 24 a 54 años ha desaparecido de la sociedad estadounidense. Sólo durante el año pasado hubo en diversos estados una decena de homicidios policiales, cuyas víctimas fueron siete negros y tres mexicanos. El caso más destacado por los medios y por las secuelas de confrontaciones violentas fue el asesinato de Michael Brown, de Ferguson, Missouri, ocurrido en agosto.
En todos los casos los asesinados se encontraban desarmados y no representaban una amenaza relevante para sus homicidas, y por norma las corporaciones de seguridad pública, cuando no las autoridades municipales y estatales, buscaron encubrir y proteger a los asesinos. Es imposible, por lo demás, ignorar el patrón racista y clasista que ha operado en todos los casos.
El homicidio ocupa el primer lugar como causa de muerte de los hombres negros jóvenes. En cuanto al encarcelamiento, EE.UU. tiene un récord de presos en el mundo: con el 5% de la población mundial posee el 25% de la población encarcelada. De los 2,3 millones de presos casi el 40% son afroamericanos, quienes solo representan el 12.6% de la población total. Es seis veces más probable que sea encarcelado un hombre negro que uno blanco.
Además de los 1.500.000 hombres negros muertos a temprana edad o presos, varios millones más son marginados de la sociedad por el desempleo, la discriminación racial o las sanciones que impiden que una persona con prontuario policial consiga trabajo.
Estos datos provienen del último censo realizado en EE.UU. Pero no reflejan una nueva realidad. Este fenómeno fue registrado por todos los censos de esa nación desde hace cincuenta años. Solo hubo una variante en el peso de las causas de la “desaparición” social. A partir de los ’80, se registró una leve disminución de las muertes prematuras y un drástico incremento del encarcelamiento de afroamericanos, en muchos casos por delitos menores, como posesión de droga.
La indignación de las comunidades negras se ha traducido en esporádicos estallidos de violencia e incluso en agresiones a agentes policiales. Sin embargo, a pesar de la evidente crisis de derechos humanos por la que atraviesa Estados Unidos, ni su presidente –el primer afroestadunidense en el cargo– ni su clase política parecen cobrar conciencia de la gravedad de la circunstancia.
Estados Unidos es la nación desarrollada con la mayor brecha –desigualdad económica– entre ricos y pobres. La desigualdad de riqueza (ingresos, bienes inmobiliarios, cuentas bancarias) es aún mayor que la desigualdad de ingreso. El 3% de familias con mayor riqueza, posee más del doble que el 90% de las familias con menores recursos. Esta brecha se ha ensanchado continuamente desde fines del siglo XX hasta hoy.
En cuanto a la desigualdad de riqueza por raza, se ha venido acentuando desde la Gran Recesión. Con la explosión de la burbuja inmobiliaria de 2007, las familias negras fueron las más afectadas por los préstamos bancarios depredadores. Al igual que por el desempleo subsiguiente. Hacia fines del siglo XX, la familia blanca media tenía una riqueza seis veces superior a la de la familia negra. Hoy, la brecha se ha duplicado: la familia blanca media posee doce veces más que la negra. La pronunciada desigualdad económica de los afroamericanos sigue agudizándose.
“Estado de emergencia”: Guerra policial y económica contra la comunidad negra.
Así ha calificado a la situación actual la organización Black Lives Matter (Las vidas de los negros sí importan). Afirma que los departamentos de policía han declarado una guerra contra la comunidad negra. Cita los numerosos casos de violencia policial que causaron la muerte de hombres, niños y mujeres. (Algunos de estos casos de “gatillo fácil” fueron registrados en video.)
Identifica tres tipos de violaciones de los derechos humanos de los negros en EE.UU.: asesinato, encarcelamiento masivo y explotación económica perpetrados por el Estado y las corporaciones.
Exigen:
.el fin de toda forma de discriminación y el reconocimiento de los derechos humanos de los afroamericanos.
.que acabe la brutalidad policial.
.creación de empleo con salarios dignos, vivienda y acceso a la salud.
.el fin del encarcelamiento masivo organizado por el complejo industrial de prisiones.
.justicia para todos los afroamericanos: hombres, mujeres, trans, gays, lesbianas.
.la libertad de todos los presos políticos de EE.UU.
.la eliminación del complejo industrial-militar manejado por las corporaciones privadas para beneficiarse con la muerte y destrucción de los pueblos del mundo.
En el portal Rebelión, Silvia Arana señala que para las comunidades negras organizadas, 2015 es un año de resistencia contra la opresión y de lucha irrevocable por el derecho a una vida digna. El profesor y activista Cornel West lo resumió así:
“La escalada de muerte y sufrimiento en la nación negra y pobre, y la maravillosa nueva militancia expresada en Ferguson debe motivarnos a enfocarnos en lo fundamental: los temas de vida y muerte como los asesinatos policiales, la pobreza, el encarcelamiento masivo”.

Fuente: Miradas al Sur

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>