EMPRESAS RECUPERADAS: UN AVANCE EN LA LEGISLACIÓN

Por Héctor Polino

El 1º de Junio de este año el senado nacional aprobó la media sanción de la Cámara de Diputados que modifica la Ley Nº 24.522 de concursos y quiebras, favoreciendo la continuidad de la explotación de las empresas en situación de crisis por los trabajadores de las mismas que se organicen en cooperativas de trabajo.

La sanción de la Ley Nº 26.684, tuvo origen en el Proyecto de Ley del Poder Ejecutivo Nacional del año 2010. Pero a su vez, ese proyecto del P.E.N., se inspiró en un proyecto de Ley de mi autoría del año 2000, que incluso fue aprobado por la Cámara de Diputados de la Nación. Luego pasó al senado y allí perdió estado parlamentario.

 

En la sesión de 1º de junio de este año que llevó a cabo el senado nacional, la senadora Negre de Alonso en su carácter de miembro informante de las comisiones que trataron el tema señaló: «En 2002 se hacen dos reformas en este congreso en enero y mayo. En mayo de 2002 el diputado Polino incorpora por primera vez la figura de la Cooperativa de Trabajo a la ley de concursos y quiebras.
«En el año 2004 su proyecto fue sancionado por la Cámara de Diputados y se estuvo a punto de votarlo en el senado pero caducó. Muchas de las iniciativas presentadas por el Poder Ejecutivo el año pasado (2010) fueron tomadas del proyecto del diputado Polino. Hoy estamos tratando este tema que modifica la ley desde tres puntos de vista: en el concurso preventivo, en el salvataje o Crawdown de la empresa y en la quiebra»
Luis Bruschtein en una nota de su autoría, publicada en Página 12, el 16 de abril de 2011 con el título «El Proyecto», dice lo siguiente:
«También fue aprobada una modificación a la ley de quiebras para que los trabajadores de las empresas quebrantadas tengan un lugar de preferencia entre los acreedores y estén habilitados para adquirirlas y mantenerlas funcionando. En los años 90 cerraron decenas de fábricas, algunas de ellas mantenidas en actividad por sus trabajadores. En 2002, cuando el proceso de quiebras se había multiplicado por las crisis y florecían en forma espontánea las empresas recuperadas, el diputado socialista Héctor Polino presentó un proyecto similar que fue cajoneado sin piedad pese a que más de diez mil familias dependían de la norma. El tema ni siquiera había podido ser discutido durante el gobierno de la Alianza, del que formaba parte también el socialismo.
La propuesta de Polino era recibida en el ambiente político como subversiva. Finalmente, esta semana fue aprobada por unanimidad. Resulta increíble que una norma que despertó tanta oposición en el momento en que más se la necesitaba, ahora sea aprobada como si fuera un saludo a la bandera. En el camino quedaron miles de trabajadores que no pudieron defender sus empresas porque la legislación vieja les negaba ese derecho solamente por una cuestión cultural de clase, con legisladores y empresarios ridículamente obnubilados por la pesadilla de que se pudiera disparar una plaga de ocupaciones o por el temor a que los obreros demostraran eficiencia en un lugar que no les corresponde, en un orden social que visualizan estructurado en castas.»
Las reformas introducidas por la nueva ley en síntesis consisten en lo siguiente: en la etapa concursal permite que los trabajadores constituyan un comité de control y puedan intervenir para estar informados de lo que sucede en esa etapa para evitar los recurrentes vaciamientos.
El artículo 48bis, está relacionado con el salvataje o Crawdown, que les permite a los trabajadores salvar la empresa de la quiebra, mediante la constitución de una cooperativa de trabajo haciendo valer las indemnizaciones a las que tienen derecho, comprando las acciones de la misma. Las indemnizaciones deben ser plenas, es decir, el 100% a las que tienen derecho.
Con anterioridad a la reforma a la ley de concursos y quiebras, el problema consistía en que los trabajadores carecían de dinero en efectivo para comprar las acciones, y que solamente se les reconocían por el artículo 251 de la ley de contrato de trabajo el 50%, mientras a los bancos y acreedores prendarios e hipotecarios se les reconocía el 100% de sus créditos.
Además ahora, se suspenden hasta dos años las ejecuciones prendarias e hipotecarias.
Esto son algunos de los avances logrados con la nueva ley, lástima que hubo que esperar más de 10 años para que la misma se convierta en realidad.
A partir de ahora, el movimiento de empresas recuperadas toma un nuevo impulso, y el desarrollo de la autogestión coloca a nuestro país a la vanguardia en el mundo. Prueba de ello, son las numerosas visitas que llevaron a cabo en los últimos tiempos profesores y estudiantes de universidades de los Estados Unidos de Norte América, Europa y Japón, que han venido a estudiar este nuevo fenómeno de trabajadores que se hacen cargo de la producción de establecimientos tanto de la actividad industrial como de servicios, quebrados por una mala gestión de sus dueños.
De esa manera, los trabajadores, salvan la empresa, conservan sus fuentes de trabajo, posibilitan el pago de las deudas, y benefician al conjunto de la sociedad.
La autogestión constituye una forma superior de la organización del trabajo, porque coloca a los trabajadores en dueños de su propio destino.

Fuente: Parlamentario.com

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