DONDE HAY UNA NECESIDAD, NACE UNA PATOTA

Por Judit Cruz

En Esteban Echeverría 1200 familias reclaman por tierra y vivienda. Tras una asamblea en el hall del palacio municipal y una toma que duró más de un día, aún siguen sin respuestas.

La provincia de Buenos Aires como tantos otros distritos del país, ha trasladado a través de los años, serios problemas de vivienda para los sectores populares sin soluciones definitivas.

El barrio La Victoria, que lleva su nombre conmemorando la toma de tierras realizada hace ya seis años, dio origen a las construcciones actuales.

 

Con la organización lograron que el gobierno nacional compre el terreno, para luego pagar una cuota social por los lotes. Luego de muchos años el barrio fue urbanizándose, “hasta Scioli, gobernador de la Provincia, vino a inaugurar una plaza” recuerda un vecino. Sin embargo, los “papeles de la cuota social nunca llegaron”.
Hace tres meses que las 1.200 familias que viven en el Barrio La Victoria, de Esteban Echeverría, sufren de amenazas de desalojo y constantes agresiones de parte de autoridades del municipio.
En La Victoria no hay escuela ni jardín de infantes, salita sanitaria y ningún tipo de servicio comunitario. Como no hay asfalto, ni mejoras en las calles no entran ambulancias ni el trailer de vacunación. Además, el barrio tampoco cuenta con servicio de luz –las familias se proveen la energía eléctrica a través de enganches clandestinos. Tampoco hay agua potable, ni cloacas. En La Victoria las cosas no pasan, como en muchos de los barrios olvidados del conurbano bonaerense.
Sin embargo, los valores que definen los discursos y promesas de los funcionarios hablan de montos inalcanzables para la mayoría de los vecinos que temen perder todo aquello por lo que lucharon y trabajaron. “No están respetando la cuota social, quieren cobrar lo que se les ocurre. Te miran la casa y según como está, te cobran la cuota”, manifestó una vecina. Y lo que indicaba un proyecto de vida, se convirtió en “aprietes a las familias” y las amenazas más concretas. A modo reclamo, los vecinos marcharon hacia el palacio municipal, pidieron hablar con los funcionarios de Tierras. La respuesta oficial fue desoír el reclamo y maltratar a los delegados vecinales.

Al servicio de la comunidad
La asamblea vecinal se realizó en pleno hall del palacio municipal de Esteban Echeverría a las 11 de la mañana del martes pasado. Más de doscientas personas participaron irrumpieron tomándolo durante la noche de martes.
Luego de designar a varios “delegados de manzana” -quienes estaban sosteniendo la toma durante la noche- se regresó al barrio a alertar a los vecinos: la negación a firmar los censos y como actuar frente a las amenazas de las patotas.
“Se instaló una casilla con gente del municipio en la plaza del barrio”, comentó una vecina atemorizada,  desde allí se ejerce el pedido de pago de los terrenos y quienes se nieguen serán desalojados. “No es el pago de los terrenos el problema, las familias están dispuestas a hacerlo, es el monto lo que genera el conflicto”, afirmó la misma fuente. Una cuadrilla de “punteros del PJ [que] junto con los de Gray” acompañaban a un grupo de trabajadores municipales a realizar un censo en el barrio, se impuso como táctica de desmovilización, la amenaza era concreta: “el vecino que no esté en su casa durante el censo perderá el terreno”.
Una inusual presencia “desmedida” de patrulleros en el barrio, el secuestro por parte de la policía bonaerense de un colectivo en el que varias familias se trasladaban hacia la Municipalidad de Esteban Echeverría y obligo a los vecinos a bajarse, el impedimento de ingreso a líneas de colectivo a La Victoria donde mujeres y niños debieron caminar a diario más de 20 cuadras hasta una parada “habilitada”, son algunos de los últimos acontecimientos.
Durante la misma jornada, la fiscalía responsable exige que unos representantes  de los vecinos se acerquen a “negociar”. Un grupo de seis vecinos y representantes de organizaciones sociales fueron  a la  UFI número 4 de Lomas de Zamora,  a cargo del fiscal De La Torre que actuó como mediador. El Secretario de Tierra del municipio fue en representación del ejecutivo local. Allí planteó que “los vecinos paguen 17 mil en efectivo y al contado o 30 mil pesos si se los financia en cuotas hasta  48 cuotas -ya que utilizaran un 30 por ciento para financiar obra pública y planes de vivienda en el distrito” La propuesta inusitada al contradecir los acuerdos previos generó rechazo.
Doscientos vecinos aguardan hoy en el hall del municipio para abrir diálogo con Fernando Gray, intendente de Echeverría.
Con Echeverría ya son tres los municipios del conurbano sur que en las últimas semanas tuvieron conflictos relacionados a la tierra y la vivienda. Tanto en Brown, como en San Vicente, la denuncia del accionar de “patotas civiles”, ligadas a los intendentes, se repite.

Fuente: Marcha

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