Cuba: Foro de Sao Paulo /Declaración final: Mientras haya injusticias, habrá revoluciones.

FSM 1

Texto: Laura V. Mor, Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.

La Habana, 17 de julio de 2018.- Con la presencia de Raúl Castro Ruz y el Presidente Miguel Díaz-Canel finalizó el XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo que reunió a 625 delegados de 51 países y 168 organizaciones los últimos tres días en La Habana.

En un contexto caracterizado por “una multifacética ofensiva reaccionaria, conservadora y restauradora neoliberal, fruto de intereses convergentes y esfuerzos coordinados entre las élites mundiales del capitalismo transnacional, del gobierno de Estados Unidos con su núcleo hegemónico y de las clases dominantes aliadas de nuestra región”, con un imperialismo injerencista en ascenso, la declaración final del Encuentro retoma las banderas de la integración latinoamericana y caribeña, enfatizando la necesidad de unir fuerzas ante un imperialismo que estimula la fragmentación de las fuerzas de izquierda.

La Declaración Final de este encuentro, leída por Mónica Valente, Secretaria Ejecutiva del Foro, establece como un objetivo primordial la defensa de la CELAC y el rechazo al papel injerencista de la OEA; a la vez que denuncia los golpes parlamentarios y electorales, así como la judicialización de la política que busca evitar nuevos triunfos electorales de fuerzas progresistas, manipulando la opinión pública a través del uso de la descalificación de líderes de izquierda.

El documento denuncia enérgicamente la tendencia agresiva de la administración Trump que pone en riesgo la declaración de América Latina como Zona de Paz; a la vez que hace un llamado a la unidad de la izquierda y el campo popular para organizarse y luchar contra los avances del imperialismo y el neoliberalismo.

“Frente al plan del imperialismo por socavar nuestra soberanía y controlar recursos naturales, apelamos a nuestro espíritu internacionalista con la firmeza y unidad de nuestros nobles pueblos para fortalecer las luchas, y así emanciparnos social, política y económicamente en defensa de la paz”, concluye la Declaración Final del XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo.

Siguiendo este eje de diagnóstico y análisis, José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidente del Consejo de Ministros en el acto de cierre de las jornadas, enfatizó durante su alocución, la importancia de crear conciencia en nuestros pueblos sobre “los peligros que entrañan las políticas neoliberales para los sectores más pobres de la sociedad y la clase media” en cuanto a lo económico y social.

Asimismo alertó de los peligros que genera para la estabilidad política de las fuerzas de izquierda y progresistas al buscar desprestigiarlas y fragmentarlas, “valiéndose de los propios errores de las fuerzas y magnificándolos”, siguiendo el principio maquiavélico de dividir.

Partiendo de este diagnóstico, Machado Ventura abogó a las fuerzas progresistas y de izquierda de la región a “identificar las debilidades” propias y “conocer con rigor las fortalezas y debilidades del enemigo a vencer”, al tiempo que remarcó la necesidad de propiciar la formación de nuevos dirigentes y “sembrar conciencia en los beneficiarios” de las políticas sociales y no sólo crearlas.

“No hubo ni habrá fin de la historia mientras haya capitalismo” aseveró, ante la ovación generalizada de dirigentes dispuestos a luchar por la causa común de los pueblos: la soberanía.

Finalmente, Machado Ventura recordó que para Fidel la palabra derrota nunca existió, solo existían reveses coyunturales, porque mientras haya injusticias, habrá revoluciones.

TEXTO COMPLETO DE LA DECLARACIÓN FINAL

1- América Latina y el Caribe viven hoy, 28 años después de haberse fundado el Foro de Sao Paulo, los efectos de una multifacética ofensiva reaccionaria, conservadora y restauradora neoliberal, fruto de intereses convergentes y de esfuerzos combinados entre las élites mundiales del capitalismo transnacional, del gobierno de los EE.UU. como su núcleo hegemónico, y de las clases dominantes aliadas de nuestra región.

  1. Esta multifacética ofensiva, ha logrado hacer retroceder a las fuerzas de izquierda y progresistas, mediante el derrocamiento de gobiernos, los golpes parlamentarios y judiciales. La derecha imperial y las oligarquías subordinadas han amplificado para ello los errores y las limitaciones de las fuerzas transformadoras, que sufren reveses y a la vez poseen inmensas potencialidades de lucha. Ello explica en un grado fundamental el cambio adverso en la correlación coyuntural de fuerzas imperante.

Examinar el carácter y la profundidad de los errores e insuficiencias, corresponderá de forma soberana a los partidos políticos y a los movimientos sociales de cada país.

  1. El golpe militar y parlamentario contra Zelaya, en Honduras (2009); el golpe parlamentario dado a Lugo, en Paraguay (2012); la derrota electoral de Cristina Kirchner, en Argentina (2015); el Impeachment contra Dilma Rousseff en Brasil (2016), mediante un “golpe parlamentario, judicial y mediático; la victoria de figuras de derecha conservadoras o ultraconservadoras en Chile, Paraguay y Colombia; la condena sin pruebas y prisión de Lula para impedir su candidatura a la presidencia de la Republica del Brasil; las divisiones ostensibles en el campo popular a la hora de encarar las agendas neoliberales restauradas; la descalificación de la política que en importantes países de la región favorecen los planes de la derecha, y el fortalecimiento público de figuras y proyectos de raíz fascista en varios países, constituyen, entre otros muchos, indicadores de la ofensiva neoliberal, que las fuerzas de izquierda están desafiada a revertir a favor de los pueblos.
  2. La actuación de la derecha guarda relación directa, con la naturaleza expansionista y depredadora del capitalismo, y con los intereses del capital financiero que lo dominan.
  3. Los hechos hablan: entre el último Encuentro del Foro de Sao Paulo (Managua/2017) y este de La Habana (2018), a nivel global se ahondaron los efectos negativos de la concentración de la propiedad, el poder y la riqueza en manos de una élite mundial decidida a imponer, a cualquier precio, mejores condiciones para elevar sus tasas de ganancia
  4. Así lo confirman la destrucción de la naturaleza, con efectos negativos crecientes sobre el clima; las tentativas de privatización de los bienes públicos como el agua, la tierra y el petróleo y su uso predatorio por las trasnacionales; las tentativas de privatización de los fondos públicos; el ataque a los derechos laborales y sociales; el incremento insultante de la inequidad y la desigualdad; la destrucción de fuerzas productivas mediante la guerra para animar las economías llamadas centrales; la multiplicación de los flujos migratorios y del sufrimiento que millones de seres humanos padecen al verse obligados a emigrar, y la ofensiva que desarrollan los intereses transnacionales contra la soberanía nacional de nuestras naciones, a fin de facilitar el libre movimiento de los capitales.
  5. Estas realidades, agravadas por el peligroso desempeño de la Administración Trump, que busca revertir la tendencia declinante de la hegemonía norteamericana, multiplican los riesgos para la paz mundial y el estatus de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. América Latina y el Caribe seguirán siendo prioridad para la política exterior estadounidense, cuyo dominio es de vital importancia en su afán por mantener un insostenible orden mundial unipolar.
  6. Los Estados Unidos y sus aliados necesitan consolidar la percepción de que la historia continental entró en una fase regresiva imparable a favor del capitalismo. Aunque la reacción contra los gobiernos progresistas y de izquierda fue inmediato, debido al descredito y el debilitamiento extremo de los partidos políticos de derecha utilizados para imponer la reestructuración neoliberal, los inhabilito como instrumentos capaces de descarrilar las transformaciones sociales impulsadas, según el caso, por los movimientos políticos del Foro de Sao Paulo. De ahí la necesidad de recurrir a la estrategia desestabilizadora que combina la guerra mediática, jurídica y económica, la injerencia externa y la criminalización del movimiento y la protesta social, entre otros, que sirven a los golpes de nuevo tipo (judicial o parlamentario) o la derrota electoral.

Ante esta reacción del imperialismo y las oligarquías locales contra las fuerzas progresistas, rechazamos la idea del “fin de ciclo” con la misma firmeza y convicción con que en su momento lo hicimos con la del “fin de la historia”. Las fuerzas progresistas de América Latina seguiremos luchando por horizontes de un mundo basado en la justicia social.

La Casa Blanca y sus aliados buscan lograr exactamente lo contrario: dividir, cooptar, desmovilizar y generar desánimo. Es razón suficiente para que impongamos con hechos e ideas los verbos de la unidad de la izquierda y el campo popular para organizarse y luchar.

  1. Preservar las experiencias de soberanía, de ampliación de la democracia, de gobierno de carácter popular y con proyecciones antiimperialistas, impulsadas por partidos de izquierda y progresistas; ofrecer apoyo decidido y estimular los esfuerzos emancipatorios y los ideales anticapitalistas de los movimientos sociales y populares que así actúan; trabajar con denuedo por consolidar una paz duradera con justicia social e impulsar esfuerzos que permitan avanzar en la integración soberana de la que Martí llamó Nuestra América, se transforman en imperativos políticos y en pruebas de honor para la izquierda continental.
  2. Como en 1990, cuando emerge como espacio de concertación y construcción colectiva de la plural izquierda latinoamericana y caribeña, frente a una coyuntura internacional marcada por la incertidumbre y la desorientación que generó la desaparición de la URSS y el llamado campo socialista, el Foro de Sao Paulo siguiendo su tradición de reflexión critica y formulación política se ve de nuevo ante el desafío de examinar con mirada crítica el camino andado, reunificar fuerzas y hacer renovados esfuerzos para seguir construyendo los consensos que exige la ofensiva de la derecha en curso.
  3. Los partidos políticos miembros del Foro de Sao Paulo llegan a este XXIV Encuentro con un acumulado político superior, que a su vez se ve multiplicado por la acción articuladora del Foro y, con plena conciencia de la imposibilidad del capitalismo depredador para ofrecer alternativas a la humanidad, lo que genera la rebeldía popular y potencialidades para la acción transformadora del progresismo y la izquierda, si esta se reorganiza, actúa al lado de los movimientos sociales, prepara cuadros y mejora sus proyectos de cambio, algunos de clara orientación socialista. Existen suficientes ejemplos en la historia latinoamericana y caribeña que prueban que cuando hay unidad, dirección política decidida y capaz, objetivos claros de lucha y moral de combate, y arraigo en las clases populares, se multiplican las opciones para contener cualquier ofensiva contra revolucionaria, conservadora y restauradora neoliberal, incluso más, para vencerla.
  4. Ceder al derrotismo; auspiciar o tolerar los personalismos y sectarismos que emergen y proliferan en épocas de reveses; aceptar o promover la pérdida de confianza en la capacidad política de nuestros pueblos explotados, no solo sería hoy una afrenta a los héroes y mártires de las luchas por la emancipación del continente, sino una concesión gratuita e innecesaria a los EE.UU. y sus aliados internacionales y locales.
  5. Frente al plan del imperialismo por socavar la soberanía de nuestras naciones y tomar control de sus recursos naturales, opongamos con auténtico espíritu internacionalista latinoamericano y caribeño, con firmeza e innegociable sentido de dignidad, el plan emancipador de nuestros nobles pueblos.
  6. Trabajemos por fortalecer las luchas por la justicia y emancipación social, por plena soberanía política e independencia económica, por la soberanía de los pueblos y la paz mundial. ¡Reivindicar las mejores experiencias emancipatorias de los movimientos sociales y populares de la región!

En este contexto, los delegados y delgadas e invitados e invitadas al XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, desde La Habana, Cuba, en representación de América Latina y el Caribe, de Asia y África, de Europa y América del Norte:

  1. Convocamos a fortalecer el movimiento mundial en defensa de la Paz. La realidad impone sumar fuerzas para presionar, por todos los medios posibles.
  2. Advertimos que los representantes del gran capital transnacional – gubernamentales y privados, militares y económicos, mediáticos e ideológicos – están operando con niveles de concertación superiores a los que conocemos. Concluimos, por tanto, que se impone un ejercicio práctico del internacionalismo mutuo entre todas las fuerzas de izquierda de América Latina y el Caribe, Asia, África, Europa y América del Norte.
  3. Observamos con preocupación cómo la derecha imperial opera de forma concertada en el Consejo de Seguridad de la ONU; a favor del sionismo en Medio Oriente; para cercar militarmente a Rusia en Eurasia; para impedir que la República Popular China, en Asia, continúe su avance como potencia económica mundial con propuestas de paz y cooperación; para destruir, en América Latina, los proyecto de justicia social, democráticos y de internacionalismo latinoamericano y caribeño que impulsan nuestras fuerzas políticas; y para fragmentar el Caribe mediante distintas fórmulas, incluidas las coloniales como Puerto Rico.
  4. Ratificamos la vigencia de las siguientes causas y líneas de actuación reivindicadas por el XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, efectuado en Managua el pasado año:

– Convertir la defensa de la CELAC, mayor acontecimiento unitario de los últimos 200 años, en objetivo político prioritario a promover por todos nuestros partidos, movimientos sociales y populares, desde cada escuela, universidad o espacio de creación intelectual. Sembrar la idea integracionista en la conciencia de nuestros pueblos, ya de por sí será un avance frente a la política divisionista impulsada por los Estados Unidos y sus aliados. Confiamos en el valor de las ideas justas: aseguremos que ellas sean escuchadas por cada uno de los gobiernos de Nuestra América.

– Transformar en objetivo de toda la izquierda y de los sectores patriotas y demócratas de América Latina y el Caribe, la defensa intransigente de los presupuestos de la Proclama de América Latina como Zona de Paz.

– Repudiar el militarismo nacido de las entrañas del Imperialismo, que carece de límites y de escrúpulos, es una necesidad política, ligada a la sobrevivencia de nuestros pueblos. Dar forma concreta a este repudio, en cada acción política cotidiana, es una cuestión de principios que ratificamos.

– Rechazar de forma enérgica, la idea absurda e inadmisible de que esta región del mundo pertenece a las élites de poder de los Estados Unidos o de cualquier país del mundo. Que cada día sea para la Casa Blanca un recuerdo concreto de lo afirmado por la II Declaración de La Habana: “… esta gran humanidad ha dicho ¡Basta! y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia…”.

– Concertar en cada espacio internacional que lo permita, por encima de diferencias subalternas de tipo nacional o sectorial, toda acción que debilite los niveles de dominación y hegemonía de los Estados Unidos en nuestros países, es esencial y posible. El Imperio ha optado por priorizar los componentes de la guerra cultural y de símbolos. Rescatemos, como respuesta ofensiva, las tradiciones de libertad de cada uno de nuestros países. Honremos a los que las forjaron. Impidamos que la banalidad cultural del Norte que nos desprecia, se imponga sobre la rica historia de los países que representamos.

– Conocer con rigor cómo está desarrollando la derecha internacional sus planes de desestabilización, contra las experiencias de gobierno y populares de carácter emancipatorio en América Latina y el Caribe, constituye una necesidad de primer orden. Ello será más eficaz si creamos un sólido sistema de intercambio de informaciones y experiencias colectivas. El Foro de Sao Paulo puede jugar en este campo un papel central, en particular haciendo esfuerzos en la formación política.

– Al igual que los delegados al XXIII Encuentro de Managua, por entender que se trata de causas vigentes:

– Reafirmamos la importancia del acercamiento y la acción concertada entre la izquierda de Europa y la de América Latina y el Caribe. Nos comprometemos en esta nueva etapa a tornar más sistemático y eficaz la acción antiimperialista unitaria entre ambas regiones. El PIE y el Foro de Sao Paulo están en condiciones de posibilitar este objetivo.

– Denunciamos, esta vez con razones adicionales, el papel injerencista de la OEA, que sigue siendo utilizada por el gobierno de los Estados Unidos como su Ministerio de Colonias. La actuación de su secretaría general, marcada por una despreciable supeditación a los intereses de la Casa Blanca, así lo prueba todos los días. La OEA, junto al Grupo de Lima, constituyen los Caballos de Troya actuales contra la unidad latinoamericana y caribeña. Hagamos todo lo posible para impedir que continúen su avance destructor.

– Condenamos la guerra no convencional y de amplio espectro, aplicada por el imperialismo yanqui y sus aliados europeos, latinoamericanos y caribeños contra la Revolución Bolivariana. Esta se ha convertido para la Casa Blanca en el objetivo estratégico inmediato a derrotar. Sea para nosotros, por tanto, el objetivo mayor de solidaridad en estas circunstancias. Como hace un año atrás, en Managua, el Foro de Sao Paulo se mantiene en estado de alerta y en sesión permanente de solidaridad internacionalista contra la intervención internacional hacia Venezuela.

– Mantenemos intacta la solidaridad con lo(as) argentinas(os) y brasileñas(os), hondureñas(os) y paraguayas(os) que se resisten a aceptar el retroceso al neoliberalismo en sus respectivos países, luego de experiencias de gobierno que, por caminos propios, buscaron el crecimiento económico, la mejor redistribución de la riqueza, la garantía de derechos sociales, la ampliación de la participación popular y la democracia, asegurar la soberanía nacional y fortalecer la integración regional en el ámbito de los BRICS, todo para combatir las desigualdades sociales, regionales y de genero, el racismo, o que, simplemente, retaron por su política exterior la lógica hegemonista de la política exterior de los Estados Unidos.

– Reafirmamos nuestra absoluta convicción de apostar por la paz, en concordancia con la Declaración de la CELAC, que en enero de 2014 declaró América Latina como zona de paz. Por eso, respaldamos el pedido de las fuerzas políticas y sociales de Colombia para que el gobierno colombiano cumpla con la implementación de los Acuerdos de la Habana, mantenga abierto el proceso de dialogo con el ELN y de pasos certeros para acabar con el asesinato de ex combatientes y líderes sociales, políticos, ambientales y defensores de DDHH. Denunciamos las acciones de la ultraderecha nacional e internacional para boicotear la Paz. Es evidente que la Casa Blanca, el sionismo internacional y las fuerzas más retrógradas del continente, persisten en lograr que los grupos oligárquicos de Colombia sigan siendo tropa de choque a favor de los intereses transnacionales en América del Sur. Es vital la lucha contra esta estrategia, que ya colocó a uno de los países de la CELAC como miembro de la agresiva OTAN.

– Rechazamos de forma enérgica la política intervencionista de los Estados Unidos en los asuntos internos de la Nicaragua sandinista, país en el que se está implementando la fórmula que viene siendo aplicada por el imperialismo norteamericano a los países que no responden a sus intereses hegemónicos, causando violencia, destrucción y muerte mediante la manipulación y la acción desestabilizadora de los grupos terroristas de la derecha golpista, que boicotean la búsqueda del diálogo, el cual constituye el mejor camino para superar la actual crisis y alcanzar la paz, lo que es indispensable para la continuación del proceso de transformaciones sociales impulsado por el FSLN desde el gobierno presidido por el Comandante Daniel Ortega y que ha reducido de manera notable la pobreza y la desigualdad social en ese hermano país.

– Nos solidarizamos con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y con el gobierno del compañero presidente Salvador Sánchez Cerén, que enfrentan con energía la guerra mediática, la guerra jurídica, el boicot económico y otras formas de desestabilización, y nos comprometemos a acompañarlos como observadores internacionales en la elección presidencial del 3 de febrero de 2018.

– El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo convoca y alienta a Bolivia y Chile a encontrar, cuidando las sensibilidades de ambos países, una salida al enclaustramiento marítimo boliviano en base al diálogo y el derecho internacional, y que contribuya a una verdadera integración de nuestros pueblos.

– Renovamos el rechazo del Foro de Sao Paulo a la política de la Casa Blanca, que criminaliza a los emigrantes latinoamericanos y caribeños y, de manera particular, a los hermanos centroamericanos. Un mundo sin fronteras y con ciudadanía universal es el norte de nuestra lucha emancipatoria.

– Rechazamos cualquier forma de racismo, intolerancia y discriminación. Impulsamos el ejercicio pleno de los derechos económicos, culturales, sociales y políticos de las mujeres, y la eliminación de la cultura patriarcal.

– Demandamos la retirada de las fuerzas de la MINUSTAH que, siguiendo un mandato del antidemocrático Consejo de Seguridad de la ONU, mantienen ocupado Haití desde hace más de una década.

– Condenamos el narcotráfico, el tráfico de personas y el terrorismo, y denunciamos la doble moral de un sistema que dice combatir al crimen organizado, mientras protege a sus grandes promotores y principales responsables. Defendemos el cultivo legal y el uso tradicional benéfico de la hoja de coca.

– Proclamamos el acceso al agua como derecho humano y los demás bienes comunes (tierra, aire puro, energía etc.,) luchamos contra la depredación del medio ambiente, la amenaza a la biodiversidad y al ecosistema en general.

– Apoyamos las exigencias de los pequeños Estados insulares del Caribe a ser resarcidos por los daños humanos de la esclavitud y a acceder a recursos que permitan su resiliencia frente al cambio climático.

– Demandamos el levantamiento incondicional, total y definitivo del bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, y la indemnización al pueblo cubano por los daños y perjuicios causados por más de medio siglo de agresiones de todo tipo.

– Exigimos la devolución al pueblo de Cuba del territorio ocupado por la ilegal base naval estadounidense en Guantánamo.

– Apoyamos el reclamo histórico de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

– Exigimos la eliminación de todas las bases militares estadounidenses que existen en la región (77en total, que junto a la IV Flota, cubren todo el espacio regional), y de todas las bases militares extranjeras de cualquier país, dondequiera que se encuentren.

– Defendemos los derechos y las culturas de los pueblos originarios y afrodescendientes, y asumimos sus luchas para la restitución y ejercicio pleno de sus derechos históricos.

– Demandamos la descolonización total del Caribe y apoyamos de manera particular la independencia de Puerto Rico, al conmemorarse el 25 de julio de 2017, ciento veinte años de la invasión militar estadounidense contra esta nación caribeña. Asimismo, nos pronunciamos por la eliminación de toda forma de coloniaje y neocoloniaje.

– Respaldamos, en apego a la autodeterminación de los pueblos, la postulación del presidente Evo Morales habilitado constitucionalmente y respaldado por la Convención Americana para las elecciones de 2019, y rechazamos los planes desestabilizadores impulsados por la derecha de ese país, la OEA y la embajada de Estados Unidos.

– Exigimos la libertad inmediata de Lula, después de una condena y prisión sin pruebas y el derecho a ser candidato presidencial en las elecciones de octubre en Brasil, respetándose la voluntad de la mayoría del pueblo brasilero.

Lula Live! Lula Inocente! Lula Presidente!

  1. Como hace un año atrás, ratificamos que América Latina y el Caribe siguen en pie de lucha!. Y mantienen la decisión de actuar con optimismo, decisión y mayor sentido unitario.

¡Hasta la Victoria Siempre”

 

 

 

 

Colombia: Duque un gobierno del viejo régimen

Aún no termina el nombramiento de los ministros y altos funcionarios públicos del nuevo Gobierno de Iván Duque Márquez, hasta ahora ha anunciado el nombramiento de la mayor parte de ellos y por su trayectoria se puede anticipar que Duque como era de esperarse por las fuerzas que lo respaldaron para ganar las elecciones, representan al establecimiento tradicional con algunas características novedosas.

Para ganar Duque recibió el respaldo en segunda vuelta de todo el establecimiento tradicional del país. A su campaña en segunda vuelta llegaron en primer lugar los gremios de la producción que sin ningún rubor o reato se involucraron activamente en la campaña electoral y no solo manifestaron su respaldo al candidato uribista ganador de la primera vuelta presidencial sino que lo apoyaron con declaraciones públicas e incluso algunos se comprometieron abiertamente en sus equipos de campaña, filaron también en su abierto apoyo y condena a las propuestas y al candidato Gustavo Petro de la Colombia Humana, los grandes medios de comunicación, a quien señalaron con alevosía de ser el candidato del castrochavismo y en querer convertir a Colombia en la Venezuela actual. Los grandes medios de comunicación como es ya habitual en América Latina se convirtieron en verdaderas agencias de publicidad y cohonestaron que Iván Duque no concurriera en segunda vuelta a un solo debate con su contendor. Hubo muy pocas y honrosas excepciones.

Todo el establecimiento político tradicional sin distingos se involucró en el respaldo a Duque en la segunda vuelta. Todo el espectro político tradicional manifestó su respaldo. En la reciente historia política del país no se había registrado una polarización política como la que se dio en las elecciones de la segunda vuelta presidencial. Quizás esta polarización se había registrado en las elecciones presidenciales de 1970 en que también el establecimiento tradicional y mediático respaldó al candidato del pacto liberal conservador, llamado Frente Nacional, Misael Pastrana Borrero, en contra del candidato de la Alianza Nacional Popular, Gustavo Rojas Pinilla. Al final con fraude incluido como lo confesaría años después el entonces ministro de la política Carlos Augusto Noriega, se declaró a Pastrana como ganador en aquellas elecciones. Como se sabe en estas elecciones, aún sectores de la Izquierda como el que encabeza el senador del Polo democrático, Jorge Enrique Robledo, el candidato del centro político Sergio Fajardo y el propio jefe negociador con las FARC y candidato presidencial del liberalismo, Humberto de la Calle, asumieron la posición cómoda de llamar al voto en blanco en la segunda vuelta argumentando que las propuesta de Petro no eran compartidas por ellos y en consecuencia no lo apoyaban. Establecieron erróneamente a mi juicio una equivalencia entre las propuestas de Duque y el bloque que representaba con las propuestas y el bloque representado por Gustavo Petro. Así pues con el respaldo del establecimiento tradicional económico, de las fuerzas políticas tradicionales, de los grandes medios de comunicación teniendo como una de sus prácticas y mensajes el miedo, las falsas noticias y la polarización practicada desde el uribismo que ha hecho de esta nefasta práctica política su línea de acción, lograron la victoria electoral con el 53% de los votos, Petro se alzó con el 42% y los votos en blanco apenas sumaron el 4%.

Ahora que se abre un debate en el país sobre la polarización en los medios de comunicación y en las redes sociales no hay que olvidar que el uribismo ha hecho de las falsas noticias, del ataque personal sin sustento, de la confrontación y la oposición obstruccionistas sus prácticas cotidianas. Petro y sus cuadros de campaña en los medios de comunicación y en las redes sociales no tuvieron otra alternativa que la respuesta a las cadenas de falsos mensajes impulsadas desde el uribismo contra ellos. No se pueden equiparar las responsabilidades dado que los uribistas han confesado como lo hizo el gerente de la campaña del NO en el plebiscito del 2 de octubre de 2016, Juan Carlos Vélez, que utilizaron la mentira, las falsas noticias para engañar a la población sobre el contenido y los alcances de los Acuerdos de Paz. Así lo dijo Juan Carlos Vélez el día 4 de octubre de 2016 en entrevista al diario La República, luego no es un invento de Petro o de sus seguidores, es hecho reconocido por el Uribismo y que le ha dado grandes resultados políticos por lo pronto ganaron con esa estrategia por un estrecho margen el plebiscito del 2 de octubre y lograron ganar con Duque las elecciones presidenciales del 17 de junio de 2018.

Un gobierno del régimen tradicional

Como señalamos más arriba los nombramientos dados a conocer a cuenta gotas por el presidente electo Iván Duque Márquez ratifican que su gobierno buscará afianzar una coalición de gobierno con los gremios económicos más poderosos del país, con los sectores militaristas opuestos a la paz y con las fuerzas políticas tradicionales dando predominio como es lógico a los sectores más representativos del uribismo. En las carteras económicas comenzando por el ministerio de Hacienda con el nombramiento de Alberto Carrasquilla quien ya fue ministro de Uribe desde el año 2003 al año 2007 se asegura la continuidad de las políticas neoliberales. Carrasquilla al tiempo que eliminó el recargo por el trabajo nocturno para los trabajadores, la mesada 14 para los pensionados y la aprobación de un sobresueldo para los altos funcionarios con cuatro mesadas adicionales, fue el mismo que señaló que el salario mínimo en Colombia que ronda los 230 dólares mensuales era “ridículamente alto”. De esa misma extirpe neoliberal es el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Juan Manuel Restrepo y el de Vivienda Jonathan Malagón y así como el presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Fenavi, Andrés Valencia Pinzón, quien será su ministro de Agricultura.

Un núcleo duro del neoliberalismo al frente de la economía, en manos de representantes de los gremios económicos, un neocorporativismo en el gobierno en los asuntos económicos, con lo cual el uribismo busca ganar gobernabilidad mostrándose como mandadero de los más grandes conglomerados económicos y financieros del país. Se gobernará para los ricos, de eso no cabe la menor duda, como ya lo dijo el propio Duque se buscará rebajar los impuestos a los grandes empresarios con el señuelo que nunca ha funcionado ni en Colombia ni en ningún otro lugar de que con dicha rebaja se generará mayor empleo. Ya también se dijo que se ampliará la tasa impositiva para todos aquellos que ganen más de 1,8 millones de pesos mensuales, es decir, unos 600 dólares.

Al tiempo que se ratifica el neoliberalismo como el credo económico que guiará las políticas económicas del Gobierno se entrega a viejos personeros de la clase política tradicional afectos al uribismo el manejo de las relaciones con los partidos políticos en el Congreso. Al frente del Ministerio del Interior Duque nombro a la exparlamentaria Nancy Patricia Gutiérrez que en el pasado fue investigada por sus aparentes nexos, no comprobados por la Justicia, con los grupos paramilitares. Aliada de Uribe cuando este fue presidente, Nancy Patricia Gutiérrez tiene el difícil encargo de lograr el respaldo al gobierno neocorporativista sin gabelas en el presupuesto sin puestos y partidas presupuestales para que los parlamentarios de la coalición gasten en sus regiones apropiándose de paso de una parte de los mismos para financiar sus campañas políticas. Esa ha sido la promesa muy difícil de cumplir por lo demás. Eso se comprobó esta semana en que dos de los socios del futuro gobierno en el Congreso, el Partido de la U y Cambio Radical, que cuentan con un activo de 86 parlamentarios, manifestaron su descontento con la forma como se viene conformando el Gobierno y distribuyendo los cargos en las mesas directivas del Congreso y en las Comisiones del mismo, de fondo no es simplemente un reclamo por el reparto de esas cuotas de poder sino por la conformación del gabinete ministerial. Aún antes de su posesión la ministra ha tenido que presidir reuniones para tratar de llegar a un acuerdo.

Las relaciones exteriores estarán en manos de Carlos Holmes Trujillo nombrado como Ministro de Relaciones Exteriores. Holmes representa la clase política tradicional de donde proviene habiendo sido parlamentario, ministro, y embajador en distintos Gobiernos. El Gobierno de Duque se alindera con las políticas norteamericanas en el continente y tratará de avanzar en la agenda pronorteamericana en la región. Tampoco nada nuevo.

Y finalmente al frente de la cartera de Defensa Duque nombró a Guillermo Botero hasta hoy presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, FENALCO, desde donde ha sido un firme opositor a los acuerdos de paz, un enemigo declarado de Gustavo Petro a quien denigró a lo largo de la campaña. Se comenta que su nominación fue hecha directamente por Uribe, así pues el proceso de paz tendrá otro adversario ahora al frente del Ministerio de la Defensa Nacional organismo clave para avanzar o sepultar el maltrecho proceso de paz con las FARC.

Los demás ministerios no anuncian nada nuevo ni en materia de educación en que Duque nombro a María Victoria Angulo la fiel promotora de la educación contratada con el sector privado bajo la modalidad de colegios en concesión, política aplicada por la Alcaldía de Bogotá en cabeza de Enrique Peñalosa de la cual Angulo ha sido hasta el momento su secretaria de Educación; Juan Pablo Uribe director de la Clínica Fundación Santafé será el nuevo Ministro de Salud quien tendrá que manejar la crisis de la salud que es identificada como uno de los principales problemas sociales del país por más del 80% de los ciudadanos encuestados y en la cartera de Medio ambiente se nombra a Ricardo lozano a quien todos reconocen que es una persona que sabe del medio ambiente pero que ha estado ligado a la Asociación Nacional de Empresarios, ANDI, en donde ha dirigido hasta el momento de su nombramiento el Centro Nacional del Agua.

Resumiendo entonces diríamos que Duque se inclina por un gobierno de clara estirpe neoliberal, busca ampliar su base de gobernabilidad nombrando altos representantes de los gremios económicos dando un giro hacia un gobierno neocorporativista, con lo cual busca afianzar el respaldo de los conglomerados económicos y financieros a su gobierno, gobierna con la clase política tradicional y busca desarrollar una agenda económica de beneficio a los grandes empresarios y a los sectores financieros. Con esta base social y política buscará reformas en la rama judicial para favorecer la impunidad de su mentor y dirigente político inmerso en investigaciones judiciales, Álvaro Uribe Vélez, al frente de esta tarea que se anuncia borrascosa por la independencia del poder judicial ha puesto al frente a Ángela María Borrero quien proviene de la Corporación Excelencia en la Justicia y a quien se reconoce su conocimiento de la rama judicial pero que mantiene relaciones de tensión con las altas cortes de justicia por sus pronunciamientos en contra de importantes decisiones de estas Cortes. Ella será la nueva Ministra de Justicia a quien corresponde además las relaciones con la Jurisdicción Especial de Paz que ha sido fuertemente combatida por el uribismo. Lo dicho, es el poder del viejo régimen que se coaliga para hacer frente a la oposición de la izquierda fortalecida en las recientes justas electorales.

Bogotá, 19 de julio de 2018.

Pedro Santana Rodríguez

Director Revista Sur

 

i En entrevista publicada por el diario La República señaló que “Estábamos buscando que la gente saliera a votar verraca”. “En emisoras de estratos medios y altos nos basamos en la no impunidad, la elegibilidad y la reforma tributaria, mientras en las emisoras de los estratos bajos nos enfocamos en subsidios…en la Costa individualizamos el mensaje de que nos íbamos a convertir en Venezuela. Y aquí el NO ganó sin pagar un peso”. Lo de la reforma tributaria era la noticia falsa de que se iba a aprobar una reforma tributaria para darle esos recursos a las FARC y la de los subsidios era que se iban a eliminar para financiar con altos sueldos a los guerrilleros de las FARC. Ver diario La República en www.larepublica.com.co de la edición del 4 de octubre de 2016. Entrevista a Juan Carlos Vélez Uribe “El NO ha sido la campaña más barata y más efectiva de la historia”.

Fuente:www.alainet.org

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