CRÓNICA A 10 MESES DE LA MASACRE DE MORENO

“El dolor de los familiares se pudo transformar en lucha”

El primero de enero una banda relacionada al narcotráfico en busca de venganza llegó al barrio Moreno. Tres jóvenes de entre 17 y 21 años fueron acribillados por error. La familia y los compañeros de estos militantes del Frente Popular Darío Santillán pelean por justicia y mantenerlos presentes.

Por Pancho Farina
Luego de algunas horas de viaje, un compañero dijo “ésta es la casa de Eduardo, el papá de Jere”, ahí me di cuenta de que estábamos entrando al Barrio Moreno en Rosario, provincia de Santa Fe, lamentablemente conocido por la Masacre que tuvo lugar cuando apenas empezaba el año. Masacre que le costó la vida a tres pibes del Movimiento 26 de Junio.
Los mataron por un ajuste de cuentas en el que Jere, Patón y el Mono, no tenían nada que ver. Todo comenzó “media hora antes de que los masacren a los chicos, aparentemente ‘El Negro’ Ezequiel había disparado contra el hijo del ‘Quemado’ Rodríguez: Maximiliano Rodríguez. Él llega herido de bala al Hospital Clemente Álvarez y entendemos que ahí justamente es donde se general el móvil que hace que ‘el quemado’ y los amigos del hijo quieran venir acá, al barrio, en busca de venganza con este ‘Negro’ Ezequiel. Pero llegan y queriendo, obviamente, mostrar el poder que ellos tienen, llegan y masacran” nos explica Jesica, una de las militantes del M26.
Dos cuadras y estacionamos en lo que fue una canchita de futbol. Cuando fue barro parece que algunos autos pasaron por ahí, y hoy tiene esas huellas y desniveles que la hacen imposible para jugar. A la izquierda un pequeño local, color cemento, color revoque y algunas pintadas de aerosol negro. El Movimiento 26 de Junio del Frente Popular Darío Santillán tiene su espacio allí desde noviembre del 2011 cuando fue inaugurado. Lo que no cuentan las inscripciones es que ahí también funciona una rotisería que les da trabajo a algunas personas del barrio. Desde adentro nos mira “El Pitu”, militante y referente del Movimiento. Nos da la bienvenida y avisa que la choripaneada ya casi está lista. En la heladera una foto de cada uno de los pibes, con la misma inscripción hecha con un marcador y borroneada por agua dice “un amigo que se ah ido al paraíso”. Cargamos las sillas que faltan y vamos para el patio de Don Julio, donde una familia nos espera. No importan los lazos de sangre, un bloque homogéneo de personas nos saluda y abraza tanto como el calor del mediodía rosarino.
“Eso ocurrió el primero de enero sobre las cuatro de la mañana, los chicos estaban en la canchita del barrio”. La canchita pertenece a la Agrupación Infantil Oroño y lleva los colores naranja y negro. De lo de ‘Don Julio’ sólo nos separaba una cuadra y media. A las pintadas de canallas y leprosos que decoran todo Rosario, en Moreno se suman las referidas a Jere, Mono y Paton. “Los pibes se fueron sin avisar, 3 estrellas nuevas comenzaron a brillar, de pronto el sentimiento de extrañar, 3 amigos que siempre estarán” dice el mural, acompañado de tres estrellas en la pared más próxima a la cancha. Oroño enfrenta a otro club barrial, y el 7 local da indicios de crack cuando desborda. Culpa del partido, llego tarde al relato de ese lamentable comienzo de año que hace “La Chipi”. Allíestaban, “esperando a otras chicas que se habían ido a cambiar porque se iban a otra fiesta. Y ahí aparentemente llega el quemado con otros jóvenes, armados con ametralladoras, pistolas y chalecos antibala. Y directamente dicen que llegan preguntado por un tal ‘Andresito’ y ahí los liquidan, los masacran. En realidad era la noche de año nuevo por lo que para la percepción de los vecinos también fue una confusión con los fuegos artificiales, ese tipo de cosas, y ahí los masacraron a los tres. Eran cuatro los que estaban, uno se llega a escapar y es el testigo ocular que está en la causa hoy por hoy”. Los chalecos antibala también despistaron a los vecinos que pensaron que se trataba de un operativo anti-droga. Sólo una bandera alienta esta tarde, el trapo naranja con los nombres de los pibes y “SIEMPRE PRESENTES” cuelga del alambrado atrás del arco que defiende el equipo visitante.
“Los pibes incluso parieron otro movimiento porque a partir de eso obviamente tuvimos que hacer muchas otras cosas” y se nota en el vocabulario jurídico que, a la fuerza y por necesidad, van incorporando los familiares y militantes; respecto de los responsables “fueron medio casualidades como van cayendo y así se llegó a los cinco imputados de la causa, los cinco fueron procesados, y hoy por hoy está en la instancia de la apelación. La apelación que es por un lado, la apelación que hacen los abogados defensores de ellos porque entienden que no hay elementos para el procesamiento y por otro lado, la apelación de la fiscal en donde lo que apela es la calificación legal: a ellos los imputaron y los procesaron por homicidio simple y entendemos que en realidad el homicidio es calificado porque hubo un concurso premeditado de dos o más personas, entonces eso haría a esa otra calificación. Hoy todo eso está en la cámara, suponemos que en noviembre o en diciembre ya va a expedirse la cámara, a confirmar supuestamente estos procesamientos. Eso es el estado en el que estamos hoy, por eso no sabemos hasta que no falle la Cámara si el juicio que viene va a ser oral o escrito, depende un poco de eso. Para principio de marzo o abril, calculamos que ya estaría empezando esa etapa”.
El movimiento es el antagonismo de la quietud; y la quietud amiga de la injusticia y la desidia, por eso “todos los meses, todos los primeros hay diferentes actividades. Desde jornadas culturales, movilizaciones, siempre convocando a otras organizaciones que nos acompañaron desde el principio. Es tener presente el pedido de justicia; lo que queremos nosotros es justicia. Entonces todos los meses hasta ahora lo fuimos manteniendo a eso”. Pregunto por los ánimos del barrio, de la familia y de los militantes y Jesica responde: “Fue muy impactante cómo el dolor de los familiares se pudo transformar en lucha. Lo procesaron de otra manera a lo que pasó y hoy en realidad siempre decimos que los pibes están presentes y yo creo que eso hizo que, a lo mejor, ese dolor tan adentro pudieran transformarlo en algo más”.

Fuente: Alegre rebeldia

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS
This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>