CRISIS EN LAS RECUPERADAS

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En más de docientos años de capitalismo, apenas un poco más de un cuarto de siglo de lucha por la recuperación de los medios de producción no es nada en tiempo. Para que la clase comprenda el hecho histórico sin precedente de las fábricas, empresas o plantas recuperadas tampoco alcanza. será que solo el instinto de clase no alcanza para enfrentar y frenar la ofensiva neoliberal sobre este espacio.

Lo que significaba empezar a concretar parte del sueño por el que cayeron muchos de nuestros mejores compañeros: “Los medios de producción deben ser de quienes producen la riqueza y no la gozan” parecía una locura, en 1988. Pero en la localidad de Florencio Varela un pedazo de utopía fue cazado al vuelo. Se recuperó y se puso a producir bajo manos obreras la primera fábrica.
La fábrica Adabor SA, quebrada fraudulentamente que producía silos para el campo fue la primera experiencia de recuperación de planta. La sangre derramada no fue en vano.
Poco tiempo después y en medio de grandes interrogantes, en la misma localidad, los trabajadores despedidos de la fábrica Ferroductil que producía envase de garrafas, tomaron la segunda planta para recuperarla sin patrón. El sueño de los compañeros caídos empezó a transformar la realidad.
Desde hace 29 años entonces, que trabajadores despedidos en vez de buscar una mayor indemnización o una reincorporación vergonzante dejando fuera compañeros, inauguraron en el seno de la clase obrera un nivel distinto de lucha. Pasaron de la resistencia activa en las calles por reapertura de plantas en manos patronales, a la toma y resistencia para poner a punto y en marcha la planta para ellos.
Dese la toma al reparto
Desde la primera experiencia en el sur del conurbano bonaerense, en menos de 30 años, hay más de 300 empresas recuperadas con cerca de 20.000 trabajadores autogestionados sin patrón. Este complejo proceso se dio en un marco de articulación de luchas institucionales y de calle. La unidad desde abajo y solo con instinto de clase generó una confrontación basada en la metodología prueba error.
Este duro proceso de producción y comercialización social nació por el abandono de la empresa patronal del capitalismo tradicional. Dicho de otra forma, las familias o grupos que llevaban adelante procesos de vaciamiento, presentación de recursos preventivos por inviabilidad, que después se transformaban en quiebras fraudulentas, obligaron a los trabajadores a enfrentar la injusta violencia del desempleo y hambre con la nueva modalidad de lucha: Recuperar, organizar y poner a punto y en marcha la palta para producir, comercializar, invertir y repartir
¿La autogestión es posible en el capitalismo?
Si nos referenciamos en Enest Mandel u otros cásicos no es posible. Si nos reseñamos en lo que hace a la gestión de los trabajadores sin patrones para llevar adelante la producción y comercialización social, en esta coyuntura política de avance neoliberal es casi imposible. El avance del gobierno neoliberal con Resoluciones anticonstitucionales de organismos de control del Estado sobre las recuperadas las está condenando a la lenta muerte del ahogo financiero y productivo.
Si a la avanzada neoliberal, se suma, la falta de conciencia obrera la agonía de las recuperadas las conduce a un callejón casi sin salida. El hecho que todavía predomine la formación de la cultura capitalista basada en el individualismo y la represión agrava más el panorama autogestionario.
Producir y comercializar socialmente con un Estado que busca desconocer el ser cooperativo e imponer el traspaso de Cooperativa a Sociedad Anónima y a imponer con ello, una carga tributaria que se lleva más de la mitad de lo que generan, coloca en terapia a las fábricas recuperadas y el modelo autogestivo.
¿Qué hacer entonces?
De hecho, generar mayor articulación entre la lucha institucional y la lucha de calles es el primer paso para frenar el ataque neoliberal. Pero para ello, y sin tratar de tener formulas mágicas, hay que replantearse la individualidad que cada unidad productiva sin patrón lleva adelante tratando de sobrevivir aisladamente. La unidad, organización y movilización de todos los recursos en procura de lograr instancias superiores de organización a la propia recuperada y a lograr la unidad de conjunto es parte de las transformaciones necesarias.
Tomar conciencia de esto hará que en los sectores de la familia obrera sin patrón se pueda lograr la autogestión sin patrón que haga nacer un proceso productivo post capitalista. Aquí estará el germen que de vida a una variable organizativa económica alternativa a las formas del sistema capitalista.
Fuente: Santiago Díaz

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