CÓMO LA AGRICULTURA TÓXICA MATA A LA HUMANIDAD Y A LA NATURALEZA

Por Pedro Herrera

El próximo Lunes 11 de Junio 2012, caminarán a los tribunales de Córdoba (Argentina) los primeros acusados por regar veneno sobre las cabezas del Barrio Itosingó, una larga lucha llevada adelante por un grupo de madres que denunciaron a empresarios sojeros por provocar cáncer en sus hijos.

Desde que comenzó a utilizarse el producto químico para el control de plagas y malezas, demonizando al insecto, ácaro, roedores además de las plantas que acompañan a un determinado cultivo, se fueron creando agroquímicos. Primero fueron probados por las fuerzas armadas de EE.UU en sus campañas invasivas sobre los países que deseaban someter. El caso más emblemático es lo ocurrido en Vietnam.

 

El doctor Medardo Ávila Vázquez de la red de pueblos fumigados en conversación con El Coyuyo abordó el asunto desde la organización a la que pertenece, “estaba surgiendo un problema sanitario que no era reconocido por los autoridades ni la academia, un poco tardío porque después de 10 años en que los vecinos venían denunciando acerca de la consecuencia de las fumigaciones” dijo.
Al periódico que canta la justa agregó que “en un momento hicimos un congreso con los médicos del interior donde nos presentaron su realidad y eso nos llevó a conformar una red de médicos para intercambiar información, sostenernos y acompañar los movimientos sociales en su reclamo por salud y contra el agronegocios que está generando un verdadero desastre ambiental” enfatizó.
El asunto que movilizó a los médicos de la red fue la forma en que se promocionaban esos productos: “la información que existía y se transmitía era que bebiendo un vaso de Randap no te pasaba nada. Nosotros comenzamos a hacer los estudios científicos y el 100% de los investigados que habían ingerido el producto para suicidarse murieron” aclaraó Ávila.

Agricultura tóxica

El integrante de la red de pueblos fumigados asumió que existe una agricultura tóxica que envenena a las personas, “es un sistema que no es sustentable y que hay que cambiar” manifiestó.
En este aspecto le llamó la atención -teniendo sólo datos la provincia de Chaco (no existe sistematización real en Santiago del Estero)- cómo las fumigaciones violan reglamentos que ellos mismos (los agrónomos) han ideado: “las condiciones ambientales y climáticas hacen que no se respeten las pautas de “las buenas prácticas” agronómicas que son las que recomiendan todos los organismos a nivel mundial y que dicen que para fumigar hay que tener en cuenta que tiene que haber menos de 24° y una humedad que supere el 40%”, advirtió.
Lo anterior le causó pavor debido a que “las fumigaciones se intensifican en los meses de octubre en adelante, período en que en las provincias la temperatura y la humedad son más alta que las recomendadas” afirmó.
Según se establece, los productos químicos deben ser aplicados bajo esas normas para que tengan efectos si no “no llegan a la planta entonces tiene que ocuparse el triple de cantidad en los cultivos para que algo del producto llegue a la planta. Pero inmediatamente por las condiciones se evapora el producto que tiran aerolizado y liquido” aclaró Medardo Ávila.
A raíz de los antecedentes acotó que “eso no es que desaparece, no llega a la planta, pero queda en el ambiente, contamina los ríos y cae sobre la gente. Lo que están haciendo aquí es criminal y el gobierno no tendría que autorizar ningún tipo de fumigación porque no se respeta lo que ellos desde el punto de vista técnico consideran que es aceptable” aclama.

Fuente: El Coyuyo

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