Argentina: Hugo Montero de Sudestada se fue a buscar la pradera de los revolucionarios.

0 03 23 05 huguito

Por Oscar Ruiz de Huidobro. -

Cuesta creer que Hugo no esté. No sé qué pasó. Me niego a aceptar la noticia. Tengo rabia. Mucha bronca. Me imagino como estará la Negra y Jorge, sus padres. Madre y padre que dieron siempre todo por él y las transformaciones sociales de fondo. Confieso que pienso más en el dolor de ellos y el desgarro me socava hasta el hondo impenetrable de la entraña. Me consuela saber que como todo compañero o compañera no lo dejaremos ir nunca.  

Hace un rato le conté a mi hijo mayor. Tampoco lo podía creer. Recordamos que solía jugar junto a Hugo en la casita de Claypole. Cuántas veces me tocó hacerles la leche mientras ellos trataban de imaginar figuras en las manchas de humedad.

nos acordamos de sus estadías en la casa de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Quilmes y como solían correr y meterse bajo las mesas o se ponían a cantar las consignas con la hermana de Hugo.

También nos acordamos de algunas reuniones de sindicales en capital, cuando Jorge ya era delegado de Shell. Nosotros trabajábamos el frente sindical y a veces nuestros dos hijos tenían que dibujar, leer cuentos o jugar arrastrando su inocencia.

De una u otra forma, ellos Hugo y Pablo, siempre jugaban y se la pasaban imaginando mundos de fantasía o simplemente escuchando lo que se decía en las reuniones de los frentes de masas. Mientras tanto nosotros a pata y pulmón, a pura garra y colmillo del puma que teníamos dentro, íbamos tratando de rearmar parte del sueño.

Changuito, la verdad es que no me puedo resignar a esta ausencia. Otra vez me vuelvo a preguntar porque un compañero y no yo. Por qué hay que soportar lutos como el tuyo en este mes, en este marzo sangriento de todas las épocas.

Negrita y Negrito, estoy muy lejos y no me puedo mover hasta el sur. Sé que tienen fuerzas de sobra. Y que a pesar que nadie sabe lo que es perder un hijo hasta perderlo, aprendimos juntos el duelo desde muy jóvenes. HLVS entonces.

Y a vos changuito, que decirte si no me convence eso que estuviste un tiempito internado por un problema cardíaco y te fuiste sin decir nada. Tal vez entienda que te fuiste a ver si encontrabas la enorme pradera donde cabalga Fidel, el Ché, Castellano, el Robi, tu querido Negrito Fernández HLVS sobrino del alma.

Para vos sencilla y tercamente: AVOMPLA, Carajo. AVOMPLA.

Esto escribieron tus cumpas y les creo:

«Lo más importante está ahí nomás»

Jamás pensamos escribir estas líneas, pero hoy nos toca llorar la pérdida de un amigo, de un compañero, de un luchador incansable por un mundo más justo, socialista, rebelde. No caemos, no vamos a caer. No es una pérdida más, se nos va el mayor de los imprescindibles de nuestra generación. Alguien que eligió el camino de la construcción colectiva por encima de cualquier individualidad. Alguien a quien el ego le parecía la peor de las vanidades. Un tipo intachable, amigo y militante, luchador pensativo que siempre elegía la palabra justa, que mantuvo una línea política en el decir y en el hacer. Que nos enseñó a mirar la realidad desde el mameluco de los laburantes, de los que no tienen nada, de los excluidos. Alguien que nunca se paró a defender a ningún patrón ni político berreta con ganas de hacer carrera en el inmundo lodo de lo que mucho jetón llama «hacer política» ni sostuvo esa idea berreta de «hacerle el juego a la derecha».

Hoy no alcanzan las palabras para recordar al amigo que supo hacer de las calles de Claypole y Calzada su lugar en el mundo, que sus hijos, amigos y familiares hoy lo lloramos con la triste alegría de haber compartido algunos mates, muchas discusiones y tantas aventuras.

Hoy no alcanzan las palabras, el hueco en la redacción jamás podrá llenarse porque nadie te llega ni a los tobillos, amigo. Lo sabías y nunca abusaste de tu ingenio infinito. Siempre apostaste a no ser conservadores en nada. Ni a quedarse en la comodidad de la verdad revelada, abriste la puerta a decenas de compañeras y compañeros que a tu lado se formaron como personas y profesionales. Hoy ninguna palabra puede describirte, apenas esbozar líneas que no tienen sentido porque nada volverá a ser como antes.

Hoy tu universo, nuestro universo se volvió gris y nada va a cambiarlo. «Lo más importante está ahí nomás» escribiste ayer desde tu teléfono. Hasta tus últimas horas nos mostrabas lo que es imperceptible a nuestros ojos.

Hasta la victoria siempre Hugo querido, tu siembra de honestidad y compromiso no fue en vano. Siempre estarás en nuestros corazones. ¡Venceremos!

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>