ABSOLVIERON A LUZ GÓMEZ Y A DIEGO ROMERO

Durante las tres primeras audiencias del juicio y las declaraciones de una veintena de testigos quedó demostrado cómo ellos olvidaron la mochila después de hacer una compra en un supermercado, descartando la única prueba que tenían en su contra.

Luz Gómez y Diego Romero, la pareja de jujeños sin antecedentes penales, acusados de matar a un hombre sin pruebas, fueron absueltos por el Tribunal Oral Criminal de Morón, integrado por los jueces Susana Leticia De Carlo, Carlos Enrique Thompson y Angélica Parera.

La semana pasada el fiscal Marcelo Varona Quinternosian había pedido perpetua para la pareja. Su abogado, Eduardo “Negro” Soares, reclamó la nulidad del proceso y la absolución. Los organismos de derechos humanos convocaron una hora antes la intersección de las calles Colón y Almirante Brown para pedir que se haga Justicia. Denunciaron que se trató de una “causa armada”.

El debate oral comenzó hace dos semanas. Durante las tres primeras audiencias y las declaraciones de una veintena de testigos quedó demostrado cómo ellos olvidaron la mochila después de hacer una compra en un supermercado. También pudieron explicar lo que estaban haciendo el día del crimen, el 1 de octubre de 2011. Hay testigos y boletas de tarjetas de crédito que dan cuenta que ni Luz ni Diego estuvieron ese día en Castelar.
Además, en las tres jornadas de juicio y oral y público se pusieron de relieve todas las irregularidades que se produjeron durante la instrucción. “Antes de la rueda de reconocimiento, a mí me cortaron el pelo en una celda con una maquinita”, declaró Diego entre sollozos el último miércoles. El joven tenía en ese entonces el cabello largo. El identikit del supuesto asesino mostraba un hombre con barba candado y pelo corto. Al Diego lo señalaron en la rueda después del corte de pelo.
A pesar de que la única prueba que los incrimina es un certificado de vacunas y una rueda de reconocimiento irregular, el fiscal general de la Unidad Fiscal de Instrucción 7, Matías Rappazzo, pidió que llegaran a juicio. Los organismos de derechos humanos dicen que es una “causa armada”. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentó un Amicus Curiae por ellos.  “El CELS ha observado que el caso de Gómez y Romero presenta una serie de particularidades que requieren de especial atención de la Cámara y que podrían determinar que nos encontramos frente a una causa armada, en el sentido que se direccionó la investigación hacia los imputados sin prueba determinante”, dice el escrito que lleva la firma de la directora del Área Justicia y Seguridad, Paula Litvachky y  el abogado Mariano Lanziano.
La primera semana del debate desfilaron por la sala de audiencias de los Tribunales de Morón distintos referentes sociales y de organismos de derechos humanos. En tres años la pareja sembró un amplio apoyo. Todos coinciden en que se trata de una “causa armada”. El premio Nobel de la Paz  Adolfo Pérez Esquivel presenció las declaraciones de Luz y Diego. Nora Cortiñas se sentó en la primera fila con su pañuelo blanco. Vanesa Orieta, la hermana de Luciano Arruga, estuvo en cada uno de los encuentros. Leonardo Santillán, el hermano de Darío, también participó del debate oral. Pablo Pimentel de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza (APDH) los acompañó. También estuvieron los diputados del Frente para la Victoria  Horacio Pietragalla y Leonardo Grosso.

El misterio de la mochila

Las rutinas de Luz y Diego, dos jujeños que habían venido a trabajar a Buenos Aires hacía tres años, cambiaron para siempre aquel 21 de diciembre de 2011 a las 7 de la mañana, cuando un grupo de policías entró a la fuerza en la casa que alquilaban en Villa Ballester. En la DDI, de Merlo un defensor oficial les contó que los acusaban de un asesinato.
El crimen había sido dos meses atrás: una pareja había llegado a la casa de Mercedes del Valle Ríos, en Castelar, con la excusa de comprar ropa para un bebé. En realidad, habían planificado el robo. El marido de la mujer estaba durmiendo la siesta. Roberto Castillo -trabajaba de colectivero en la línea 216- salió con un revólver calibre 32 que no llegó a empuñar. La pareja sacó un arma, le disparó un tiro en la mano y dos más en la cabeza. El hombre murió en el acto y ellos escaparon.
Cuando la policía llegó al lugar a recoger pruebas encontró una mochila. Adentro había un certificado de vacunas de Zaira Romero, con fecha del 21 de septiembre de 2010. Zaira es la hija de Luz y Diego, y en aquel momento tenía dos años. Los jujeños nunca habían pisado Castelar. El día del crimen estaban en el Shopping Soleil, en Boulogne, comprando ropa. Está comprobado con testigos que perdieron la mochila con la ropa y el certificado de vacunación de su hija el 2 de julio de 2011. Además, un estudio de ADN sobre una mancha de sangre levantada a metros de la casa donde sucedió el crimen determinó que se trata de un perfil genético que no pertenece ni a Luz ni a Diego.

Fuente: Infojus Noticias

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